4 de octubre de 2014
Lo bueno de los deseos es que a
veces se cumplen. Lito quería desde hace 27 años subir a este pico. Por fin se
le logró. El pico es hermoso y se sube con poco esfuerzo. El precio que hay que
pagar es el larguísimo viaje que hay que hacer a la ida y a la vuelta.
Madrugamos mucho, para hacer camino. En una hora y poco paramos en Güergas de
Gordón para estirar un poco las piernas. Luego por Villablino recorriendo todos
los pueblos de la zona alta de la Babia, en dirección a Fabero.
Por fin, cuatro largas horas
después pasamos Tejedo de Ancares para empezar a subir la inclinada carretera
del puerto de Los Ancares. La subida es preciosa con el circo semicircular de
montañas, cortadas a pico. La imagen es muy sugerente. Arriba en el
aparcamiento empezamos a caminar por todo el cordal. La otra opción hubiera
sido bajar a Balouta para remontar por larga cuesta hasta la cima. Mejor por la
línea cumbrera en la que no perdonamos ni un saliente. La roca cuarcitica
veteada de manchas verdes por los líquenes, es agradable de andar porque está
seca. Hace un viento bastante frío y hacia Galicia y Asturias las nubes cubren
todo el amplio horizonte.
En un momento dado se puede ver
Balouta. Luego se vuelve a ocultar tras densas nubes blancas muy arracimadas.
El viento sube por la ladera las nubes que al llegar a la collada se desflecan
sin fuerza sobre el valle, enroscándose la masa de vapor sobre sí misma. Todo
un espectáculo.
La subida es breve, unas dos
horas pero bien guapa. La cima es un monolito triangular que se sube bien por
el lateral. Desde arriba tendría que verse Fonsagrada, pero hoy no se pueden
mirar todos los valles, a pesar del nombre de esta cumbre. El viento ha parado,
sale el sol, es agradable. Los montes de Somiedo, Laciana, Omaña y las Ubiñas,
se ven bien. Asoma entre nubes una cumbre triangular que debe ser El Teso
Mular, algo más a la derecha el Alcornón de Busmori. Y en dirección
diametralmente opuesta el Teleno es una borrosa cordillera que cierra el
horizonte leonés por el sureste.
Bajamos buscando el mejor camino.
Resulta ser una riega que culebrea por toda la falda de la montaña. Esta ladera
tiene mucha piedra suelta de la erosión y hay que caminar con cuidado. Además
la hierba alta oculta muchos pequeños hoyos. Atravesamos unas buenas
arandaneras. Los frutos muy ácidos. Los que han bajado por la derecha de la
cima espantan al bajar a un rebaño de “capra hispánica”.
Encontramos al fondo del valle el
camino. Poco a poco nos va situando más abajo hasta una amplia campera. Luce el
sol. Las nubes cada vez más oscuras giran veloces sobre nosotros. El camino nos
introduce en el bosque. La pequeña riega se va haciendo cada vez más río. El
bosque es un robledal de espesos líquenes colgados, barbas de capuchino. El
suelo está cuajado de setas, boletus, rusulas, amanitas por aquí y por allá.
El camino se va haciendo pista.
Bajamos veloces. Seguimos el curso del río. Cuando el bosque se hace menos
espeso se ve bastante abajo la carretera del puerto. Tenemos que dar una amplia
vuelta hasta casi coincidir con ella. Estamos cerca del pueblo. Tres habitantes
hoy. El centro social cerrado. Nuestra esperanza se fundió. No importa nos
cambiamos rápido para emprender el camino de vuelta y hacer una parada a medio
camino que valga de descanso al conductor.
La lógica de Gracia: “Este pueblo
tiene médico luego tiene que haber pan… “
¿No lo creéis? Pues funcionó.
Pero a la vuelta todo es distinto. Los pueblos que atravesamos, incluido
Villablino, parecen como fantasmas. No hay vida. Todo está en declive, las
explotaciones mineras arrumbadas en edificios destartalados y solitarios. Así
que aguantando el hambre seguimos hasta el almacén de jamones y chacinas donde
paramos ya tantas veces. Por fin comemos algo y nos deleitamos con los
buenísimos postres de Fani. Deliciosa leche frita. Luego ya de vuelta a Oviedo
con el gusto de haber pasado un buen día de montaña.
El día 11 hacemos una ruta por el
bosque de La Pesanca para subir al Maoño y bajar por el collado Traslafuente,
después de haber rodeado el pico. El otoño comienza a estar esplendoroso.
FRESINES
No hay comentarios:
Publicar un comentario