miércoles, septiembre 18, 2013

EL GRUPO LAS XANAS EN EL RECUENCU. POR LA FOZ DE LOS ARGAYOS



14 de septiembre de 2013

Lo tenemos todo a favor: hace bueno pero no calor. De madrugada un leve orbayo refresca la atmósfera encapotada de nubes. En Arriondas sigue cayendo mansamente. Pero en el horizonte lejano se va descubriendo una mancha azul que se extiende. Vamos a tener buen tiempo, un buen día de montear, sin duda. El minibús nos posa en les Bedules. Ahorramos una buena hora de esfuerzo. Bien. Lo aprovecharemos para estar más tiempo en la cumbre.

Caminando no muy deprisa llegamos al Collado Caldes en hora y media. Recibimos la llamada de Peña comunicando el fallecimiento de su suegra. Estábamos esperando este final, pero no dejamos de lamentarlo. Les mandamos desde la altura un gran abrazo solidario.

La subida se hace a velocidad de vértigo. Los primeros en unos treinta y cinco minutos. La senda muy marcada va dando lazadas por la falda. Una cuesta bastante empinada. Luego en el estrechamiento entre rocas hay que agarrarse con las manos en un pequeño tubo. Luego por pequeñas terrazas escalonadas se llega a la cumbre. Nos juntamos veintitrés en ella. Lo que se llega a ver desde aquí es mucho más de lo que se puede contar. El lejano Mampodre, el Lago, Ls Abedular, Pileñes, el Porrón de Viaño, El Maciédome, El Tiatordos, La Llambria, el Pierzu, Canto Cabronero, todo el Cornión…

Allí abajo está Sobrefoz. La cortada en forma de “cuenca” es impresionante. Este pico es guapísimo. Recogemos una tarjeta del ENSIDESA Gijón de hace dos días. Un buen rato en la cumbre premia nuestro esfuerzo. La montaña tiene sus exigencias pero también sus grandes recompensas. Encuentro en un reportaje del invierno pasado a un grupo que ascendió por aquí encontrando a un jabalí enorme agotado en la nieve cuando intentaba huir. La foto es muy curiosa.

Descenso rápido y por más de un camino nos introducimos en la vaguada de la vega Enol. Como hoy decidimos que iba a ser un día sin discusiones pues no discutimos. Los que van por lo alto, los que seguimos el track y los desconfiados que bajan por el fondo del valle. Una sección decide saltar por la collada Carambones y buscarse la vida por el monte La Cuesta para bajar a la pista de Ventaniella. Todo sin discusión. Un hito para el grupo.

La Foz de los Argayos es cada vez más imponente. Las calizas paredes se van cerrando como dos enormes muelas en torno al modesto río Vallizón. Al lado del riachuelo hay un marcado camino que va descendiendo por el bosque atravesando la foz. Para los barranquistas el descenso por el río y la cascada es de primera. Se necesitan siete rápeles para bajar toda la ladera. Cruzamos el río. Este da un giro cerrado por el que discurre una parte de la cascada. El bosque reluce de verdor. Las piedras del río resbalan en el verdín. La sección zamorana que hoy va con nosotros alucina con el paisaje y con el paisanaje. Al pasar junto a una cabaña el senderín se convierte en pista de ganado. Para la mayoría esta bajada por el bosque era desconocida. Ha dejado muy buenas sensaciones. Preciosa. Pasada la segunda cabaña que están arreglando para vivienda la pista ya es apta para todo terreno.

Pasamos con permiso del joven toro que nos mira con indiferencia. Salimos a la pista. La manguera de gran sección que hace rato nos viene acompañando continúa hasta el depósito de agua de Sofrefoz. Está tocada en varios puntos y parece que van a hacer obra para enterrarla. Dos kilómetros de pista nos separan de la apañada aldea. En el recodo volvemos la vista al Recuencu o Bargoli que por esta cara enseña otra fachada distinta de la pirámide que veíamos desde Les Bedules.

A la entrada de Sobrefoz hay que elegir entre dos bares: El de Severa arriba y el de Benigna en la plaza. No hay duda: nos quedamos con lo benigno y además en cuesta abajo. Allí comemos a la sombra rodeados de cumbreras de ensueño. A los postres la tele nos sirve una sensacional subida ciclista al Angliru con triunfo extranjero. Así la sobremesa se prolonga un poco más de la cuenta. No pasa nada. “Día sin discusiones” es el lema. Cuando termina el reportaje nos vamos. Los del bar encantados. Pararemos por el camino donde nuestro mexicano para probar ese tequila del que todas hablan. Gana la sidra por goleada. Empieza a llover. Es el momento de irse para casa. Una buena y sencilla jornada montañera-.

El día de San Mateo el grupo sale a pesar de todo. Nada menos que la Peña Orniz que oteamos el día que ascendimos a la Muria Brava. Empezaremos de manera clásica en la Cueta para bajar por el conocido camino de Torrestío. Seguro que será una gran excursión.

FRESINES

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