Cuando empezamos en Llamardal el reloj marca las diez y cuarto. El cielo está encapotado en la cordillera. Parece muy negro y amenazador. El dia es fresco e invita a caminar con energía. La senda nos lleva sin pérdida a la Braña Mumián en unos cuarenta minutos. Legamos a la Fuente del Caño y sus famosas “olleras” donde antaño se ponía la leche a enfriar aprovechando el fresco manantial que atraviesa la braña. Los teitos se alzan soberbios testigos de una época de vaqueiros que ya pasó, pero que nos recuerda la lucha de estas gentes para hacer habitable un terreno tan hostil que “da mieu”.
Seguimos monte arriba hacia el Pico Gúa entre aulagares y piornos que es lo único que crece en estos terrenos tan calizos. Muy pronto estamos pisando nieve. La primera de este otoño. El día está frío y la roca algo resbaladiza. Hay que tener cuidado en varias trepadas. Llegamos pronto al pico. Nadie se queda en la cumbre. Estamos refugiados de un viento que literalmente te tumba. La vista debe ser excepcional hacia el Pico Mocosu y la Sierra el Páramu, enfrente de nosotros y hacia la Peña Salgada detrás nuestro. Íbamos a intentar el Pico Altu pero habrá que dejarlo para mejor ocasión. A cambio un grandioso arco iris se exhibe apoyando sus extremos en los dos contrafuertes del valle. La bajada la hacemos por la collada evitando todos los destrepes complicados.
Refugiados en una cabaña nos calentamos con “líquidos energéticos”. Todo sea por entrar en calor. Seguimos hacia abajo por el hayedo de la Enraimada que es terreno totalmente restringido por las autoridades del parque. Dejamos la Peña el Molinón a la izquierda. (La peña del Sporting que mañana va a ganar al Madrid). Entre revueltas de la pista se adivina la aldea de Urria. Alguien nos recuerda que en la aldea de Gúa Fernando II fundó un monasterio a finales del siglo XII. Quedan pequeños restos románicos en la iglesia parroquial. En la primera mitad del siglo XVI, el Real Monasterio de Sta. María de Gúa-Somiedo, dedicado a la Virgen, es trasladado primero a León y despues a Avilés. En ésta época y al igual que ocurría en más Monasterios Cistercienses, en Gúa se arrastraba una vida lánguida y decadente.
La abadesa perpetua, se llamaba Dª Inés de Miranda, la cual, tras unas tormentosas relaciones con D. Alfonso López de Tineo había encontrado cobijo en dicha comunidad. Su condición prelacial y a la vez de MADRE, debió ser perturbadora de la existencia monástica y nada propensa a fervores conventuales.
Fue el Abad General-Reformador el que quiso acabar con todo ello, trasladando el Monasterio. Se renovó el oficio de abadesa, mediante la renuncia de Dª Inés que se retiró a la casa de Pola de Somiedo donde vivió como una gran señora con criados y rentas, ya que había sido compensada económicamente con generosidad. (Recogido en diversos libros)
El haya va dejando paso a los avellanos, las espineras y los pastizales. El camino sigue entre fresnos y arces. Estamos llegando al Coto de la Buena Madre. Curioso nombre. Cuenta la leyenda que el nombre de COTO DE LA BUENAMADRE, se debe a una monja del Monasterio de Gúa, que habiendo quedado embarazada, decide tener a su hijo, ante lo cual se decide darle las propiedades que el Monasterio tiene en El Coto y allí se trasladan a vivir . Recordamos aquí que en El Coto estuvo el Monasterio de S. Miguel, anterior al de Gúa y que La Pola perteneció a la Parroquia de S. Miguel de la Llera en el Coto. Tal vez haya sido Dª Inés nuestra BUENAMADRE.
Vemos muy abajo la Pola de Somiedo. Fundada en 1269 por Alfonso X para contrarrestar el poder de los monasterios, creando núcleos de población que concentraran la capitalidad administrativa de la zona. Nos acercamos poco a poco y desde lo alto vemos la confluencia de los dos ríos Somiedo y del Valle, muy caudalosos con la nieve fundida de esta semana. El agua pasa a ser un elemento económico de primer orden en el valle de Somiedo con dos centrales eléctricas en muy pocos kilómetros: La Malva y la Riera. La fuerza del agua cuando pasamos por el puente es formidable. Casi logra apagar nuestras conversaciones.
Estamos llegando. Cinco horas escasas. La vieja Pola hoy tiene un rostro totalmente renovado. Casi no se ven las antiguas casas solariegas. Se ha construido por todas partes. Se ha urbanizado muy bien. Con la declaración del Parque de Somiedo como RESERVA DE LA BIOSFERA ha llegado el nuevo maná del turismo. Nosotros nos aprovechamos de la numerosa oferta hostelera y comemos en un hotel restaurante nuevo que, a su vez, también sabe aprovecharse de nosotros.
Y así hemos pasado esta jornada que, aunque fría en lo meteorológico, tuvo el encanto de pisar la primera nieve de este otoño, de un espectacular arco iris a pesar de las rachas de peligroso viento. Somiedo nunca nos decepciona y siempre hay alguna leyenda que contar en esta tierra milenaria.
Como ya sabéis casi todos se han aplazado las Jornadas de Montaña que con motivo de LOS VENTICINCO AÑOS DEL GRUPO estaba previsto que se celebraran. Problemas de infraestructura que obligan a trasladar la convocatoria para enero. Como no podemos parar quietos en este grupo tan IN-QUIETO, saldremos por el bosque de Valgrande desde el Brañillín para registrar todavía los colores del otoño. La salida está prevista a las ocho desde los lugares habituales. Llamad a Jorge si tenéis deseos de asistir. Ya sabéis: 680 358 404. Nos vemos pronto.
FRESINES
(Colgado desde El Cairo por JAFPA)
Seguimos monte arriba hacia el Pico Gúa entre aulagares y piornos que es lo único que crece en estos terrenos tan calizos. Muy pronto estamos pisando nieve. La primera de este otoño. El día está frío y la roca algo resbaladiza. Hay que tener cuidado en varias trepadas. Llegamos pronto al pico. Nadie se queda en la cumbre. Estamos refugiados de un viento que literalmente te tumba. La vista debe ser excepcional hacia el Pico Mocosu y la Sierra el Páramu, enfrente de nosotros y hacia la Peña Salgada detrás nuestro. Íbamos a intentar el Pico Altu pero habrá que dejarlo para mejor ocasión. A cambio un grandioso arco iris se exhibe apoyando sus extremos en los dos contrafuertes del valle. La bajada la hacemos por la collada evitando todos los destrepes complicados.
Refugiados en una cabaña nos calentamos con “líquidos energéticos”. Todo sea por entrar en calor. Seguimos hacia abajo por el hayedo de la Enraimada que es terreno totalmente restringido por las autoridades del parque. Dejamos la Peña el Molinón a la izquierda. (La peña del Sporting que mañana va a ganar al Madrid). Entre revueltas de la pista se adivina la aldea de Urria. Alguien nos recuerda que en la aldea de Gúa Fernando II fundó un monasterio a finales del siglo XII. Quedan pequeños restos románicos en la iglesia parroquial. En la primera mitad del siglo XVI, el Real Monasterio de Sta. María de Gúa-Somiedo, dedicado a la Virgen, es trasladado primero a León y despues a Avilés. En ésta época y al igual que ocurría en más Monasterios Cistercienses, en Gúa se arrastraba una vida lánguida y decadente.
La abadesa perpetua, se llamaba Dª Inés de Miranda, la cual, tras unas tormentosas relaciones con D. Alfonso López de Tineo había encontrado cobijo en dicha comunidad. Su condición prelacial y a la vez de MADRE, debió ser perturbadora de la existencia monástica y nada propensa a fervores conventuales.
Fue el Abad General-Reformador el que quiso acabar con todo ello, trasladando el Monasterio. Se renovó el oficio de abadesa, mediante la renuncia de Dª Inés que se retiró a la casa de Pola de Somiedo donde vivió como una gran señora con criados y rentas, ya que había sido compensada económicamente con generosidad. (Recogido en diversos libros)
El haya va dejando paso a los avellanos, las espineras y los pastizales. El camino sigue entre fresnos y arces. Estamos llegando al Coto de la Buena Madre. Curioso nombre. Cuenta la leyenda que el nombre de COTO DE LA BUENAMADRE, se debe a una monja del Monasterio de Gúa, que habiendo quedado embarazada, decide tener a su hijo, ante lo cual se decide darle las propiedades que el Monasterio tiene en El Coto y allí se trasladan a vivir . Recordamos aquí que en El Coto estuvo el Monasterio de S. Miguel, anterior al de Gúa y que La Pola perteneció a la Parroquia de S. Miguel de la Llera en el Coto. Tal vez haya sido Dª Inés nuestra BUENAMADRE.
Vemos muy abajo la Pola de Somiedo. Fundada en 1269 por Alfonso X para contrarrestar el poder de los monasterios, creando núcleos de población que concentraran la capitalidad administrativa de la zona. Nos acercamos poco a poco y desde lo alto vemos la confluencia de los dos ríos Somiedo y del Valle, muy caudalosos con la nieve fundida de esta semana. El agua pasa a ser un elemento económico de primer orden en el valle de Somiedo con dos centrales eléctricas en muy pocos kilómetros: La Malva y la Riera. La fuerza del agua cuando pasamos por el puente es formidable. Casi logra apagar nuestras conversaciones.
Estamos llegando. Cinco horas escasas. La vieja Pola hoy tiene un rostro totalmente renovado. Casi no se ven las antiguas casas solariegas. Se ha construido por todas partes. Se ha urbanizado muy bien. Con la declaración del Parque de Somiedo como RESERVA DE LA BIOSFERA ha llegado el nuevo maná del turismo. Nosotros nos aprovechamos de la numerosa oferta hostelera y comemos en un hotel restaurante nuevo que, a su vez, también sabe aprovecharse de nosotros.
Y así hemos pasado esta jornada que, aunque fría en lo meteorológico, tuvo el encanto de pisar la primera nieve de este otoño, de un espectacular arco iris a pesar de las rachas de peligroso viento. Somiedo nunca nos decepciona y siempre hay alguna leyenda que contar en esta tierra milenaria.
Como ya sabéis casi todos se han aplazado las Jornadas de Montaña que con motivo de LOS VENTICINCO AÑOS DEL GRUPO estaba previsto que se celebraran. Problemas de infraestructura que obligan a trasladar la convocatoria para enero. Como no podemos parar quietos en este grupo tan IN-QUIETO, saldremos por el bosque de Valgrande desde el Brañillín para registrar todavía los colores del otoño. La salida está prevista a las ocho desde los lugares habituales. Llamad a Jorge si tenéis deseos de asistir. Ya sabéis: 680 358 404. Nos vemos pronto.
FRESINES
(Colgado desde El Cairo por JAFPA)
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