martes, junio 16, 2009

¡QUÉ GUAPOS ESTABAN SOMIEDO Y LACIANA!

La ruta del pasado sábado día 13, vieja conocida del grupo, resultó de lo más gratificante, gracias a la gran cantidad de nieve caída durante el invierno y bien entrada la primavera. Grandes manchas de nieve de buen espesor salpicaban gran parte del camino, haciéndose más abundantes al acercarnos al Cornón y por tanto, ganar altura.


Efectivamente, la ruta la realizamos desde el Puerto de Somiedo, Santa María del Puerto, hasta el Cornón, la segunda mayor altura de Somiedo. Y como estaba comentando, Somiedo estaba precioso. De un verde brillante cargado de matices de color, puestos sobre la hierba por la gran multitud de florecillas que lo poblaban. El agua corría por todas partes y en muchos casos el terreno estaba anegado sin poder absorber más. El día se presentaba espléndido de luz, con un bonito cielo azul festoneado de blanco por la acción de algunas difuminadas nubecillas que correteaban por él.


A pesar de los malos augurios de los voceros del tiempo, que daban tormentas para la tarde, comenzamos a caminar en el Puerto, que dormía una noche de resaca por la fiesta allí celebrada. Un gran mastín blanco se nos unió e hizo con nosotros una parte del camino, hasta que su dueño lo vio y en rápida carrera frustró sus deseos de acompañarnos.


El camino, completamente señalizado por las marcas del PR AS-10, es fácil de seguir y quizás por eso, una parte del grupo optó por hacerse su propio camino en un irrefrenable instinto de caminar al estilo de Las Xanas: por cualquier sitio, menos por el que hay que ir. Así que se formaros dos grupos que terminaron por confluir poco más allá, formándose uno de mayores proporciones, que continuó por las marcas mencionadas, mientras que otro menor, prefirió hacer una buena ascensión al Altu Prefuste, para no tener que descender a una pequeña hondonada en las Vegas de la Penouta a los pies de esta característica peña.


Pero nuevamente nos juntamos a la altura de La Almozarra, para recorrer juntos ya el resto del camino hasta la cumbre del Cornón de 2.188 metros. Cumbre que se encontraba bien acompañada, pues había bastantes montañeros disfrutando de las estupendas vistas. Con el horizonte despejado como estaba, la vista alcanza magnitudes insospechadas. Por el este, allá a lo lejos y ya difuminados, los Picos de Europa, con la Peña Santa al frente, nos trae al recuerdo la preciosa ruta de hace quince días en el Cuetón. A su lado y ya mucho más cercana, Peña Orníz y delante cubierto por ese ala por las alturas de los Picos Blancos, Pena Chana, La Salgada y el Putracón, Santa Maria del Puerto parece comenzar a desperezarse. Aún más cerca de nosotros la inconfundible figura de la Penouta que nos acompañó toda la mañana. Y ya por el norte, el Cornín, El Cogollu Cebolleu, el Cogollu y el Cabril y tras ellos el Rabu de Asno. Por el oeste aparecen salpicados aún de nieve, la montaña de Cangas de Narcea, Degaña e Ibias. A nuestros pies, mirando al sur, el Valle de Sousa de Laciana de un verde precioso. Un poco más al este, para cerrar el círculo, los Muxiben y a sus pies en el fondo del valle, Lumajo, nuestro destino final.


Tras una buena estancia contemplativa en la cumbre del Cornón, llegó la hora del descenso, más por el empeño de algunos que por las ganas de la mayoría. A pesar de tener previsto descender al sur por la cresta de la sierra, lo hicimos por donde subimos para recoger a Senén que no nos acompañó hasta la cumbre y nos esperaba en la base. Luego nos desviamos un poco a la derecha, bajo las estribaciones del Aspia y sin perder altura, para salir al Valle de la Almozarra por la ladera de la Regada y algo más bajos del Collado Entrepicos por el que en principio teníamos previsto pasar.


Aquí se produce un nuevo desdoblamiento del grupo. La mayoría siguió los pasos de Carrete descendiendo al valle, mientras que unos pocos continuamos sin perder altura con el valle a nuestra izquierda. Maria Jose, Ángel y Víctor aún aprovecharon para ascender a la puntiaguda cumbre, vista desde la zona de Lumajo, de La Regada. Entre verdes praderas cargadas de flores, fuimos descendiendo poco a poco sin un camino definido, pero sin problemas, acercándonos al tajo del valle. Pasamos junto a una solitaria cabaña en un promontorio y al poco alcanzamos una destartalada cuadra y los restos de las cabañas de Navariego, donde confluimos con una buena pista de tierra, que sin pérdida, nos condujo a Lumajo.


El otro grupo aún se dividió más formándose dos secciones, una menos numerosa capitaneada por Carrete que tras atravesar un cotoyal alcanzó las cabañas de Navariego y la pista que nosotros cogimos. El otro, a las órdenes de Rosi, cruzó el Ríu de la Mozarra para coger la pista de la margen izquierda y llegar así también a Lumajo, seis horas y cuarto después de salir del Puerto.


Para el día 20, si el tiempo lo permite, tenemos una ruta especial, que pocos grupos creo que la hayan hecho hasta el momento y más me atrevería a decir: muy poca gente la conoce. Por eso la queremos hacer, marcar e historiar, con el fin de que no se pierda. Se trata de la senda que nosotros llamamos de la Padiella, que asciende desde la carretera de Trubia-Teverga, junto a los túneles, hasta la Peña Sobia. Un antiguo camino de cabras y cabreros, hoy casi en desuso, que nosotros queremos rehabilitar. Se trata de una ruta dura. En menos de dos kilómetros venceremos un desnivel de unos mil metros, para llegar a los comienzos de la Veiga d’Adentro. Luego los que tengan aún fuerzas podrán hacer la Siella, para descender a continuación por la pedrera de la Canal de Faya hasta San Martín de Teverga. La ruta que queremos hacer es:


Túneles antes de Entrago (430 m) – Senda de la Padiella – Veiga d’Adentro (1.400 m) – La Siella (1.515 m) (optativa) – Canal de Faya – Sobrevilla (680 m) – San Martín de Teverga (460 m)


Quien no quiera hacer la ruta por este lado, siempre tiene la posibilidad de hacer la subida normal por Carrea. De una u otra forma, al finalizar, el que quiera, podrá disfrutar de una buena comida a base de pote y cabritu, por 15 euros, en Aladino.


Espero vuestras llamadas para esta interesante ruta.

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