Cuando el sábado salíamos de Oviedo todos pensábamos que el hombre del tiempo se había equivocado. El cielo estaba cubierto y el orvallu cubría el parabrisas en el que no funcionaban los limpia. Pero fue un espejismo. Cerca de Oseja comenzamos a ver retazos de cielo azul entre las nubes y cuando llegamos a Soto de Sajambre el cielo solo tenía un color: el azul.
La salida de San Andrés a las 5,30, nos permitió comenzar a caminar con la fresca. A las 9 de la mañana salíamos de Soto por la pista que llega a Vegabaño. Nos introdujimos en el bosque de Cuesta Fría y pasamos junto al Roblón y la Fuentona para salir a campo abierto poco antes del Collado el Cueto. A las 11:50 hacíamos la primera parada en el Collado el Frade.
Aquí nos separamos de los que hacían la ruta alternativa y que bajaban por Vega de Llos a Posada de Valdeón. El resto enfilamos la subida a la Cimera del Frade para tras un corto descenso embocar por la Canal del Perro la dura subida al Collado del Burro. El sol nos vigilaba desde las alturas, pero gracias a lo temprano del día, el calor no agobiaba.
Las magníficas vistas que de Peña Santa se disfruta desde el Collado del Burro, nos compensan del esfuerzo realizado. Hicimos un pequeño descanso para recuperar fuerzas y mientras que la mayoría optaban por ascender a los Moledizos, siguiendo al “guía” sin saber a donde iban, el resto continuamos bordeando los Hoyos del Caballo Cimero, para ascender por la tercera canaluca que se desprende de la cresta entre Moledizos y la Bermeja. Una fácil trepada por una canal terrosa pero con agarres y posibilidad de arrimarse a la peña para evitar los resbalones, nos aúpa a lo alto del cordal. Solo nos queda el último repecho, que se hace duro por lo mucho que ya llevamos subido, nos sitúa en la cumbre de la Torre Bermeja.
Magníficas vistas a los dos macizos de Picos, Cornión y Urrieles. El gran triángulo de la Peña Santa nos cierra las vistas al norte, mostrándonos las verticales paredes de su ladera sur. Un poco al nordeste, separado por el profundo tajo del Cares, se levanta majestuoso el Macizo central, con el Torrecerredo rodeado de acólitos que lo veneran. Por el este, las profundidades del valle sobre el que se asienta Posada de Valdeón con sus casas de juguete. Por el sur el resto de la cordillera a la que hoy no le prestamos ninguna atención, mientras que por el oeste vemos la cresta por la que accedimos y al final los Moledizos que dan paso al Tiatordos y la montaña de Ponga. Un poco más al norte, el Cantu Cabronero hace de preámbulo y unión con el Cornión en el que destaca de forma primordial la Peña Santa.
Después de un buen descanso para recuperar fuerzas y tras visualizar la ruta a seguir por la vertical cortada de la cara sur de la Bermeja, comenzamos el descenso por la zona por la que llegamos, para virar a la izquierda a bajar por una ladera terrosa en la que se marca un zigzagueante sendero. Tengo que decir, que toda la ruta está señalizada con jitos y en el descenso veremos muchas marcas de pintura roja. Alcanzado el fondo de la depresión, giramos un poco a la derecha y dejando un cotero a la izquierda, el Bolo, iniciamos la pindia Canal del Bufón. Al principio hay un sendero que baja a buscar la ladera de piedras sueltas por la que el descenso se hace mucho más entretenido y rápido. Luego al final de la canal, las piedras comienzan a ser más gruesas y el sendero continúa un poco a la izquierda, dirección que debemos seguir para salir a las verdes praderas del Collado de Pambuches.
Daba gusto estar en el collado. La hierba alta y verde plagada de florecillas. La temperatura ideal y las vistas sobre el Central hicieron que realizásemos un duro esfuerzo para continuar la marcha. EL descenso de la Canal de Pambuches es sencillo y siempre por sendero bien jitado y con trazos de pintura roja. Por momento el calor, con la ausencia del aire, se hacia insoportable. La canal gira a la derecha y comenzamos a ver en el fondo del valle las casas de Posada.
Solo nos queda hacer un largo recorrido entre praderas y donde el calor nos acosó fuertemente, para llegar al pueblo de Posada de Baldeón, en el que finalizamos esta bonita ruta, después de ocho horas y media de trayecto.
Como todo sigue, ya sabéis que el próximo sábado nos vamos a Los Lagos de Covadonga para subir por Vegarredonda a Vega de Ario para dormir en e refugio. La ruta en principio es la que os pongo a continuación. Es posible que sufra algunos cambios, al menos en la segunda parte, el domingo. El recorrido será:
Día 21: Lago Enól (1.107 m) – Vega de Enól (1.097 m) – Vega la Piedra (1.130 m) – La Rondiella (1.370 m) – Vegarredonda (1.470 m) – Caleyón del Francés – Vega el Bolo – Llampa Mala – Canalón del Conjurtao – Vega de Aliseda – Vega de Ario (1.630 m) PERNOCTA
Día 22: Vega de Ario (1.630 m) – El Jultayu (1.840 m) – Cabeza Julagua (1.722 m) – Ostón (1.000 m) – Canal de la Raya – La Viña – Poncebos (218 m)
Como ya os dije, el plazo para apuntarse a esta ruta se cierra mañana día 17, ya que hay que confirmar el miércoles el número de participantes al encargado del refugio. No lo dejéis para última hora pues tampoco hay muchas plazas libres de autocar. Espero vuestras llamadas.
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