jueves, agosto 27, 2015

DOS DÍAS MÁGICOS EN COLLADO JERMOSO



22 de agosto de  2015

Tenemos el cielo en contra. Todos los avisos meteorológicos dan un mediano pronóstico para el sábado. A pesar de ello vamos a salir, como siempre. Tenemos un largo camino que recorrer hasta Posada de Valdeón. Allí nos esperan nuestros amigos bercianos: Julio y Miguel, tan enganchados a las excursiones veraniegas de Las Xanas.

Avanzamos un poco más hasta el puerto de Pandetrave, son pocos kilómetros pero las continuas revueltas se nos hacen eternas. Ya avanzada la mañana formamos una procesión multicolor con las nubes plantadas sobre nuestras cabezas. Cogemos la pista del Caben de Remoña y enseguida y por la izquierda entramos en la escotadura del Sedo de Pedabejo, interesante subida, alternativa a la canal que discurre bajo la torre de Pedabejo. En una sinuosa serie de idas y venidas vamos progresando hasta el Alto de la Canal, dando vista por primera vez a La Vega de Liordes, paradisíaco espacio entre grandes montañas. El camino de la izquierda, bien señalado, marca la ruta hacia la Torre Jermosa y el refugio situado en su base.

El cielo cada vez más encapotado. Suelta unos pequeños filos de agua. Ascendemos por Las Colladinas. Qué duro es este camino, sobre todo cuando se va cargado hacia el refugio. Vuelve a chubasquear un rato. Los rebecos pastan la fresca hierba recién brotada con las lluvias de ayer. Por la emisora vamos comunicándonos: ¡Ni se os ocurra intentar subir con la roca mojada! Hacen caso, menos mal.

Con el Refugio Diego Mella a la vista, el cielo se despeja. Son las cuatro aproximadamente. Comemos algo rápido y subimos, para aprovechar el tiempo a la Torre de Llaz. Desde allí el valle de Valdeón es un mundo pequeño, envuelto en jirones de niebla, fantasmagórico. Vamos a ver el trazado que hicimos por los Hielos del Pamparroso cuando vinimos a probar esta ruta. Desde este mirador se aprecia que los pasos tienen que ser a la fuerza esforzados. Acertamos al cambiar la ruta.

Algunos espontáneos soben a la Torre de Merequeté, colocada justo debajo de la inmensa pared de la Peñalba. Suben por cualquier sitio, y caen piedras, muchas. Y con gente pasando por debajo. Me toca pedir disculpas y señalar con el dedo a montañeros poco expertos. Finalmente vamos entrando al refugio porque la cena nos la han puesto a las siete para facilitar el horario a los alojados en tiendas.

Somos veintisiete y ocupamos casi todo el comedor. Macarrones con queso, carne asada con puré y macedonia, todo regado con una buena mencía, alegran nuestros corazones y nos preparan para el coro que vendrá después. Fuera en el monte no se puede estar mucho porque está todo nublado y bastante frío. Así que organizado el coro, animado por variados licores, entonamos nuestras asturianadas y vaqueiras que congregan al personal. Estamos muy a gusto en ese corredor. El Refugio está mucho más organizado que la última vez que estuvimos aquí. Hay una taquilla cerrada para cada acampado, colchonetas nuevas y cómodas, almohadas y sacos de dormir. A las once y poco empezamos a empiltrarnos y a pasar la noche con más o menos fortuna.

Los menos dormilones oyen la tormenta de lluvia, rayos y granizo sobre la una de la mañana. Quien más o quien menos tiene su ratito de sueño y por lo menos descansa.  El día estuvo aprovechado a pesar de la adversidad de las nubes. Y estamos contentos, la amistad y el compañerismo viven aquí de manera fehaciente.

Día 23 de agosto de 2015

Nos vamos levantando pronto. El tiempo sigue nublado, pero los chicos del refugio nos avisan que va a abrir. Nunca en la vida miramos tantos pronósticos. Desayuno fuerte y rico. El pan de pasas que hacen en el refugio es realmente bueno y forramos bien para la aventura que vamos a emprender. Sobre las 8 y cuarto estamos listos para empezar el día que está mejorando de manera visible. Atar bien las botas, ponerse el casco y apretar las correas de la mochila y al ataque.

El primer grupo que empieza  montaña arriba es el de Manuel y otros diez más que suben por el corredor diagonal a las Minas del Carbón. Van siguiendo los jitos que establecimos el dí que vinimos a preparar esta ruta. Por cierto nuestro amigo José Taboada, que preparó esta ruta con nosotros, ya está fuera de peligro y hoy creo que en casa ya. De parte de todos nuestro mejor ánimo para que te recuperes cuanto antes, amigo José. Y que sigas manteniendo ese magnífico sentido del humor.

Total que suben, como rayos a lo alto de las Minas del Carbón, en hora y media. Pasan de allí a la Torre de Casiano del Prado en veinte minutos y allí vacilan algo con la niebla que entra y sale por detrás del Llambrión. Finalmente visto que las nubes bajas corren a golpe del viento se lanzan en un momento de despeje y hacen cumbre los once en el Llambrión, probable techo del Central. Están exultantes cuando nos reencontramos. ¡Qué montañeros más bravos! Se palpa la euforia del grupo.

Otro grupo formado por  Toni, Miguel y otros nueve más seguimos hacia la Torre de Salinas. Larga aproximación hasta el Jou del Alto de la Canal. Hasta allí subimos despacio para dejar las mochilas que nos clavan al suelo. Hace frío por el cortante viento y salen de las mochilas prendas de invierno. Dudas porque la niebla que estaba en el Llambrión se ha trasladado a nuestra torre. Pero el viento sigue empujando.

Comenzamos la trepada que es sencilla al principio. Un primer largo corredor nos introduce al fondo de la peña. La ladera es inmensa. Giramos a la izquierda para entrar en un canalizo largo y pedregoso en el que hay que agarrarse a la roca. No tiene peligro aunque sí inclinación. Nuestro propósito es no tirar ni una piedra y lo vamos a lograr al final de la jornada, demostrando una gran experiencia montañera. No dejamos grandes huecos entre nosotros para evitar esas peligrosas piedras sueltas.

Pasados estos dos primeros tramos, volvemos de nuevo a la izquierda para entrar por una llambria lateral, inclinada pero de buen piso, a una pequeña antecima que nos parecía la meta. Pero que equivocados estamos. Todavía tendremos que buscar otros cinco corredores más para ver el final. Salimos a una zona herbosa y casi horizontal desde la que casi tocamos la segunda antecima.  Unos cuantos se quedan aquí, bastante helados con el viento cada vez más fuerte.

Seguimos un poco más. Para pasar a la cima principal hay que bajar un poco, evitar el barranco del medio por la cumbrera que tiene sendero y casi barandilla para acabar saliendo a una zona muy desmontada en la que con una pequeña trepada estás ya en la cumbre, 2446 metros. Impresionante vista sobre Valdeón y la Liebana. Bajamos con precaución, porque los primeros corredores son muy inclinados y hay que cambiar más de una vez de pared en las canales. A la una y media estamos abajo.

Sólo nos queda bajar a Santa Marina de Valdeón. En el Camping nos ofrecen el menú del día. Pero alguien nos cambia el destino y alargamos la caminada hasta Posada de Valdeón por el estupendo Camino del Mercadillo que poco a poco va recorriendo la larga falda de la montaña, pasando debajo de la Canal de la Chavida y las caídas del Friero.

Nos vamos encontrando todos los grupos por el camino. Tere baja en taxi desde la majada porque se lesionó al caer ya en el camino de abajo. Esguince, pero sin complicaciones. Reposo, compañera. Llegamos a Posada, petadísima de gente. No nos dan de comer en ningún sitio. Como va pasando el tiempo nos hacemos un hueco en la terraza del mesón de la plaza. Y resolvemos con satisfacción. La gente está contentísima sólo hemos tenido un día de plena montaña pero muy bien aprovechado. El grupo Las Xanas se ha portado y todas las rutas se realizaron con conocimiento y responsabilidad. Los objetivos cumplidos. Plena y total satisfacción.

INFORMACIÓN DE SEGURIDAD:
1-   Dos cordadas de 11 cada una, con dos objetivos distintos. Manuel dirige una y Toni y Silvio la otra. Las dos cumplen con creces los objetivos propuestos.
2-   Los dos grupos están comunicados en todo momento. El grupo de Lito no, porque no llevaron emisora.
3-   Una caída accidental en un camino sin peligro nos recuerda que hay que ser precavidos hasta el final. Es la única incidencia del día.
4-   Más de la mitad del grupo lleva casco en estas canales tan pedregosas. Vamos mejorando.

El próximo sábado rematamos este magnífico mes de montañas por la zona de Picos de Europa para subir al Pico Boro y al Cueto Tejado desde Sotres. Bajaremos luego al  Jito Escarandi donde nos recogerá el autocar. Bajaremos luego a comer a Tielve donde estamos como en casa.

Ya sabéis que estamos organizando una excursión cultural y gastronómica para el día 8 de septiembre. Es una tradición del Grupo de Montaña Las Xanas y que se estaba perdiendo. Así que los que quieran y pueda apúntense a la cultura y al buen lechazo. El autocar de ese día lo cubre el Grupo.

FRESINES

miércoles, agosto 19, 2015

EL JAIDO Y EL JANO, RUTA CINCO ESTRELLAS



15 de agosto de  2015

El pletórico estado de forma el grupo emprende otra fabulosa actividad. Desde Riaño, donde recogimos a Rosa damos el gran rodeo del embalse hasta Las Salas. A las 10 y cuarto toca empezar la faena. Así que hace dos kilómetro por carretera hasta el Puente de La Olla. La alternativa sigue por la calzada romana hasta Argovejo subiendo por detrás de las antenas.

Recorriendo parte del Camino Real en el poste 22 de la línea eléctrica empezamos la empinada subida. Cuesta y más porque estamos buscando atajos en lugar de seguir las lazadas del camino. Pasamos una primera llambria de oscuro color marrón para hacer boca de lo que vendrá después. Manuel, Hugo, María José, Diego, Ángel y Norni han desaparecido hace rato siguiendo por el barranco arriba. ¡Qué raro! No avisaron a nadie.

Así que quedamos doce en el grupo principal. Pesos sólidos todos. Dirigen la marcha Rosa y Paco que ya hicieron esta ruta con el Vetusta. Tenemos a la vista El Risco de las Monjas. Pasamos por el medio. Y tenemos El Saltadero delante. No parece muy terrible. La amarronada roca tiene numerosos agarres y repisas para los pies. Poco a poco vamos pasando todos. El paso tiene su emoción. ¿De verdad bajarían por aquí las ovejas? Cuesta creerlo.

Superado este llambrial salimos por un pequeño espacio de bosque a la canal de Corte Clara. La remontada es larga y dura. Pero estamos teniendo una vez más suerte con el tiempo y no hace demasiado calor ni nos pega el sol en directo. En lo alto del collado están los restos de la caseta en la que estuvo la antena de televisión. La vista del pantano y toda la multitud de montañas que lo rodean te dejan mudo de asombro.

Bajamos un poco por un amplio corredor para enfrentarnos a la roca muy laminada que acaba entrando en un embudo y luego en una chimenea de unos diez metros. Poco a poco va subiendo todo el mundo La trepada es fácil y francamente divertida. Saliendo de ella el Jaido está a la vuelta de la esquina. Aparecen los Manolos en la chimenea. Traen recuerdos de un paso difícil y una china en la cabeza de Norni. ¡Ay el casco! Por qué me pondré tan pesado.

Los veintidós en la cumbre. Muy emocionante. La gente se lo está pasando bien a pesar del esfuerzo. Estamos poco tiempo. Porque queda mucha faena. Tardamos tres horas en subir. Pero hay que seguir al Jano que se ve majestuoso en el horizonte.

Volvemos a bajar. Un corredor terminado en un embudo con el barranco al fondo, delicado pero sin problemas. Luego una pared vertical que tiene un buen corredor en la roca aunque el paso es aéreo y muy liso para agarrarse. El grupo lo pasa sin dificultad aunque algún suspiro de alivio si que se oye. Luego volveremos a destrepar la llambria para enfrentar la subida bastante inclinada al Jano. Llegamos a la cima. Todos de nuevo. Volvemos a hacer tarjeta y foto. Son casi las tres. Así que dejamos La Muga para los que tenga más hambre de montaña y que tendrán que bajar casi corriendo. Un grupo de ocho, casi todas las guapas mujeres de las Xanas, emprendemos la bajada por el corredor que lleva a un amplio collado.
Allí cogemos ya un caminejo que no perderemos hasta el pueblo. El circo que forman estas montañas es una maravilla. Roca gris, con muchos pináculos, paredes muy verticales y enormes bosques de Roble.  Por  el camino damos un amplio rodeo para descender entre escobas hacia una pista que desemboca en lo alto de Argovejo. Allí llegamos a las cinco. El conductor nos informa que tiene que salir a las seis menos cuarto. Así que espabilamos. Comemos rápido, disfrutamos de los postres de Hugo y Fany, recogemos y salimos corriendo.

Ha sido un felicísimo día de montaña que recordaremos durante largo tiempo. Exigente en las trepadas, no exento de riesgos, y con el atractivo de que ha sido una actividad de casi todo el grupo. Encantados, es la palabra.

INFORMACIÓN DE SEGURIDAD:
1-   Masiva subida de grupo a la cumbre. 22
2-   Manuel y cinco más se probaron intentando hacer el cresterío a la cumbre y no lo pudieron culminar. Faltó comunicación con ellos ¿por qué no llevaban emisora? ¿Por qué no avisaron al grupo principal?
3-   Una piedra accidental le dio a Norni en la cabeza. ¿para cuando vamos a empezar a valorar el uso del casco? En esta excursión ya llevan este elemento de seguridad cuatro personas.

El próximo sábado y domingo tenemos la salida de dos días de este verano. Nuestro destino es Collado Jermoso. A propuesta de Toni se modifica, con el consenso de los que van a asistir presentes en el autocar, el itinerario del primer día. Subiremos como estaba previsto, la torre de Las Minas de Carbón, para pasar desde allí a la Torre Casiano del Prado y desde esta última subir al Llambrión, segundo techo del Central.

Aviso que en el descenso que haremos por el camino tradicional a Collado Jermoso hay un paso delicado de unos seis metros, con buenos agarres pero muy aéreo en el que hay que tener especial cuidado.

El segundo día haremos la ruta prevista: La Torre de Salinas para bajar a comer a Posada de Valdeón. EL CASCO ES MUY NECESARIO EN ESTAS TORRES REPLETAS DE PIEDRA SUELTA.

FRESINES

miércoles, agosto 12, 2015

LAS XANAS SUBE A LA TORRE DEL HOYO OSCURO EN OTRO VIBRANTE DIA MONTAÑERO



7 de agosto de  2015

El calendario de este año es ambicioso. Las actividades de verano a cual más interesante que la anterior. Llevamos una racha IMPRESIONANTE. Con el añadido del buen tiempo que en el verano de Los Picos de Europa es ya mucho pedir.

Empezamos en El Cable. Sólo viaje de subida que la bajada la haremos andando. El autocar lleno y todavía nos sigue un coche con dos montañeros más, amigos de Maria la del Auseva. Cinco miembros del Auseva nos acompañan hoy. Al finalizar la ruta nos felicitarán por el buen funcionamiento del Grupo.

Son las 10,30 cuando todo el grupo está en la estación superior del teleférico. Han subido también los seis que hacen la alternativa, dirigida por Lito y que va a repetir con variantes la que hicieron hace dos semanas. Poca cola hemos tenido que hacer hoy porque, a pesar de que abajo está lleno de coches, la gente no sube por la espesa niebla que envuelve todo el paisaje. Nos preguntan unos forasteros si a pesar de la niebla vamos a seguir camino. Sonrisas. No saben de lo que somos capaces.

La Canal de San Luis por el atajo. No se ve mucho. Un primer alto en la bifurcación de caminos. Y tirar para arriba a un ritmo sostenido pero decidido. Estamos entrando en la “vía desolación”. Todo el que la recorrió sabe de lo que hablo. 2ª Breve parada para decidir.

“-Carrete, atente a lo escrito. La subida por la Horcada Verde.”

Así que subimos, por fin, a la Horcada Vede, por el duro repechón final. Parece que el sol va a ganar la partida a la niebla espesona. Pero nosotros agradecidos, esta niebla ha sido nuestra salvación para no pasar demasiado calor.

Primer vistazo al Llambrión y su grupo. La niebla levanta. Bajamos por la pedriza al Hoyo Oscuro. Sensación terrible de soledad. Ojo a las piedras inestables. Alguna se queda en la mano al tirar de ella. Volvemos a remontar a la Horcada Ancha.  Estamos a los pies de La Torre del Hoyo Oscuro. La remontada parece fácil. Esperan un poco a que lleguemos los últimos. La Cabritilla no se aguanta y tira para arriba. Habrá que reñir un poco otra vez.

La subida es muy buena, por uno de los canalizos que la surcan de arriba hacia abajo. O todavía mejor y más seguros por la llambria inclinada y que es excelente piso para las botas. Quedaron dos abajo. Los chicos del Desafío Somiedo nos siguen con sus zapatillas de correr. Malo. Además parece que tienen prisa y tiran piedras. Una, bastante regular de tamaño, le golpea en el muslo al amigo Pelayo, del Auseva. Vaya. La gente experta del grupo controla bastante mejor.

En la parte central de la subida hay un monolito que necesita destrepe por la vertical cara sur. Mejor vamos a evitarlo, dando un pequeño rodeo por un canalizo intermedio. Sin problema. El resto de la subida es ya muy fácil. Veintitrés personas otra vez haciendo cumbre. Una pareja que llega en ese momento queda asustada de este gentío. Nuestra amiga Rosa Vila nos está siguiendo desde Cabaña Verónica. Ha despejado totalmente menos en la zona del Gildar. Otra vez en el corazón del Central. Subimos en dos horas y media. La gente está muy bien de forma y las ascensiones van volando. Media hora en el techo a 2429 metros. Fotos contra el Madejuno, tiro Llagu, Torre Sin Nombre, Torre Blanca, Tiro Tirso, Llambrión… Dentro de dos semanas estaremos por allí otra vez. El que no está enamorado de los Picos de Europa es que no los conoce.

Bajamos. A la inmensa pedriza del Jou Sin Tierri. Destrepando despacio y con cuidado en las llambrias inclinadas. Nuestros amigos de la travesera los últimos y muy poco sueltos en la roca. Pero en fin vamos bajando. Siguiendo el rastro del buen camino que nos lleva a la Bocamina de Áltaiz. Remontamos la pequeña collada que nos separa de Los Jous de La Lloroza. Hay un campamento de expeleos instalado. Llegamos al Cable. Las tres y media. Angel y sus cinco acompañantes bajan por La Jenduda. Los demás, y tal como se había hablado en el autocar, bajamos por el Camino del Hachero.
Este camino está muy bien diseñado, sabiduría antigua. En muy buen estado de uso y su recorrido está repleto de fuertes emociones pese a que no plantea ningún peligro. Desde los carteles informativos se empieza a bajar, bajo la mirada de cientos de curiosos que por allí ramonean aburridos. No hay que seguir la ruta en horizontal, es engañosa, sino, atendiendo a los jitos empiezan a perder a altura por en medio del llambrial.

Pronto se sale a un buen camino que va volando sobre el aparcamiento de la estación inferior, 800 metros más abajo. Desciende lentamente, de modo continuado, en varias amplias lazadas, hasta pasar delante de un abandonado chozo de pastores. Nuevo descenso bastante pronunciado y algo resbaladizo por la lluvia de ayer y el desgaste de las piedras. Pasamos delante de la boca mina. Todavía quedan unos 400 m. de bajada. Luego el camino discurre en travesera sobre un arroyuelo que necesariamente es cascada de primavera. Ya sólo nos queda girar por la amplísima lazada que sortea la pradería final del circo de Fuente Dé. En el hayedo, las huellas de los aludes de nieve que arrastraron numerosos ejemplares.

Los más tempraneros terminaron el Hachero en hora y tres cuartos. El autocar tendrá que estar parado las nueve horas reglamentarias. Bajamos al bar. El sol que ha aparecido con toda su fuerza nos pone morenos mientras picamos algo. A las siete nos recogemos. Una paradita en Unquera se agradecerá.

La excursión del próximo sábado 15, es por tierras leonesas. Superado el embalse de Riaño llegaremos hasta el pueblo de Las Salas desde donde la ruta alternativa seguirá el Camino Real hasta Velilla de Valdoré y Argovejo, mientras que la ruta oficial pretende subir al JANO o JAIDO, una cumbre bicéfala como el dios de las dos caras. La subida tiene un paso delicado, El Saltadero, una panza curva de unos 20 metros de longitud que hay que superar en horizontal por un caminejo lo bastante ancho para que por él pase el ganado. Eso sí, en fila india, claro. Luego hay algunas trepadas  que resolver. Cuando lleguemos a la primera cumbre y superando una canal intermedia pasaremos al segundo y de ahí al Pico La Muga, ya bajando a Argovejo. En este último pueblo comeremos. Atención: la posible caída de piedras hace recomendable el uso del casco.

INFORMACIÓN DE SEGURIDAD:
1-   Masiva subida de grupo a la cumbre. 23 personas. Sin problemas.
2-   Van con nosotros tres montañeros muy poco experimentados. Uno de ellos tira piedras continuamente.
3-   Una de las piedras golpea en el muslo a un compañero. Pudo ser grave. Paso junto a la cabeza de Dioni.
4-   De toda la expedición sólo lleva casco una persona.

En el periódico del domingo acaban de publicar un reportaje sobre un accidente en La Torre de Áltaiz, justo a lado de la que subimos nosotros. Una piedra inestable que rueda con la persona que se agarró a ella. Rescate difícil y politraumatismo.  Hay que volver a escribirlo: HACE FALTA MUCHA PRECAUCIÓN, NUNCA CONFIARSE, PROBAR CADA AGARRE DE LA MANO. Equiparse con medidas de seguridad, llevar los consejos de seguridad en la cabeza. Cada montañero es responsable de su propia autoprotección.

FRESINES

lunes, agosto 03, 2015

EN EL REQUEXÓN, PURA EMOCIÓN



1 de agosto de  2015

El Grupo Las Xanas continúa con sus actividades de verano. Cambiamos de mes pero no de escenario: seguimos en los Picos de Europa, esta vez en el Cornión. Tenemos nada más y nada menos que el Requexón en el horizonte cercano. Salimos de Les Valeres a las 10, hay muchas ganas, tenemos otra vez suerte con el tiempo. Está fresquillo, hay nube pegada a las Cebolledas, pero confiamos que cuando lleguemos allí esté perfectamente despejado.

Muy conocido el camino a Vegarredonda, dos horas hasta allí. El grupo está en plena forma, pletórico de fuerza y de experiencia montañera. Esto va inevitablemente a más. Nos esperamos en el Refugio Viejo. No hay más remedio que subir la latosa cuesta de la Llampa hasta el Porru Bolu. Comenzamos a ver el sol. Las nubes quedan debajo. Mosqueo en la subida: el familiar mosconeo del helicóptero del GREIM zumba por encima de los Argaos. Especulamos: ¿Estarán buscando al portugués desaparecido en noviembre?

La alternativa sigue su camino a Ordiales. Lo hace bien y con dedicación. A Gracia no la dejan ni dormir, que es lo que le apetecería.

Pequeña parada de la gente, para recuperar aliento y a lo alto del Mosquil de Cebolleda a continuación. Recordábamos la anécdota de Manolo. Yo le dije subiendo por estos mismos lares:
 Qué bien vamos todos con el paso de Manolo!
Y el me contestó:
-Sí, que bien van todos con el paso de Manolo, ¡menos Manolo!

Esforzados seguimos hasta la collada que cambia aguas. Busco curioso la cueva de La Mazada. Extrañamente no tiene hielo dentro. Rodeamos a la base del Requexón. Los que vienen detrás prefieren cruzar por la pequeña chincheta intermedia.

Estamos al inicio de la impresionante subida. Vemos a los compañeros entamaos ya más arriba. Hay una primera chimenea desde el colladín plano. La chimenea tiene unos tres metros y termina en una vira horizontal de unos cinco metros. Fácil. Buenísimos agarres. Ni comparar con los tiros Navarro. Al salir de la vira volvemos a la chimenea. Más larga pero no muy vertical y fácil de subir. Una vez que estás en harina el paso es muy entretenido. Saliendo de allí, luego hay que buscar uno de los varios canalizos que caen sobre el Jou Lluengu, la desolación de la desolación. No hay peligro pero los expertos del grupo están al quite de todas las ocasiones en las que haga falta una ayuda: Manuel que subió y volvió a bajar a ayudar, Miguel, muy bueno como siempre, Diego, JuanCar, Carrete, Toni…. Todo el mundo a la cumbre. Superar el miedillo es necesario, el grupo ayuda. Aplausos al llegar. Abrazo a Maria, es su tercera vez después de un largo parón. Está exultante. Dioni, Tere, Anna (“¿por aquí se baja?”), Javier, Jesús…..

La vista es muy conocida pero te sigue dejando sin aliento: La Enol de las muy orgullosas Cebolledas, la Horcada, En medio., la Torre del Torco, La Torrezuela, El Estribo, la Cabra Blanca, El Diente… Un mundo de recuerdos, duro, pelado, rocoso…

Siempre querremos volver a estos parajes. Nos llaman inevitablemente. Bajaremos con precaución. Son las dos y queda un mundo de bajada.

Salimos por el corredor del Jou del Llagu, en vez de salir por El Mosquil. Algo ahorramos, aunque el terreno es peor. Oímos la llamada de los Poyones, tan esbeltos. Habrá que atenderla. A las tres y media entramos en Vegarredonda. Marta nos lo confirma: el cadáver del montañero encontrado en las cuestas del Jou Sintierra, debajo de la Cemba Vieya es el de Joao Paulo. Otra imprudencia que contar. El día anterior, nos cuenta ella, que tuvieron que provisionarle de ropa porque iba “de verano”. Le aconsejaron vivamente que se quedara en el refugio.

Charla y cerveza incluida, hacen pasar el tiempo. Así que bajaremos casi a la carrera. El resto del grupo ha volado. Aquí sólo quedamos cuatro resistentes. A ver si logramos llegar hacia las seis y media.

Todo el mundo está con el café cuando llegamos. Hay cuchufleta con Fernando y las nueve horas. ¡Jo! Cada día soy un poco más lento, o más conversador, o menos amigo de tener prisas por el monte. La gente está muy alucinada con la experiencia del Requexón. Veintitrés personas en el pico. De nuevo lo logramos. Apuntándonos para la Torre del Hoyo Oscuro en el próximo sábado. Lista de espera para el refugio de Jermoso. Marta se queja de que todo el mundo va para el central y se olvida de esta belleza total. Tiene razón: el sábado pasado en el precario refugio de Cabrones sesenta personas. Por cierto cuando escribo esto Manuel Taibo, de Seguridad en Montaña de la FEMPA, me informa de otro accidente mortal en Torre de Cerredo. Y van unos cuantos, por favor, PRUDENCIA, PRUDENCIA, PRUDENCIA. Las Xanas arriesga convenientemente pero CONTROLA, POR FAVOR, no pongas más cartuchos de los necesarios.

Así que el sábado que viene a la Torre del Hoyo Oscuro. Cumbre fácil en la que hay que echar algo las manos. Subiremos por el Cable a la Canal de San Luis, y de allí a la Horcada Verde dando vista al Hoyo del Llambrión. El centro mismo de los Picos de Europa. Subiremos y bajaremos hacia el Jou Sin Tierri y de allí al buen camino de la Mina de Áltaiz. Cuando lleguemos a la estación de El Cable, bajaremos por el Camino del Hachero. Ojalá el tiempo y la prudencia montañera, nos sigan acompañando.

Sigo insistiendo en la propuesta de la Federación Aragonesa de Montaña propone para el Premio de la Concordia Princesa de Asturias al GREIM por su servicio desinteresado y abnegado al servicio del montañero. Vimos la semana pasada en directo su actuación en el accidente de José Manuel Gutiérrez en el Siegalavá. No podemos más que aplaudir a dos manos la decisión.

INFORMACIÓN DE SEGURIDAD:
1-   Masiva subida de grupo a la cumbre. 23 personas. Sin problemas.
2-   Mucha gente experta, enseñando a trepar y destrepar en los pasos delicados.
3-   Ningún incidente notable.

FRESINES