lunes, junio 18, 2007

UNA BUENA RUTA POR ANDARA Y LA LIÉBANA

El sábado pudimos cumplir con otra de las rutas que nos quedaron en el tintero el año pasado por causas climatológicas. Tampoco presagiaban buen tiempo, pero esa alianza que parece que ahora estamos teniendo con el tiempo, nos permitió disfrutar de una bonita ruta.

El grupo cada día camina mejor y como prueba, las tres horas justas que tardaron los últimos en hacer cumbre en el San Carlos. Salimos de El Jitu de Escarandi con la pista llena por otro grupo de andarines que nos precedió en la llegada al punto de partida. Era un rosario interminable de caminantes pista arriba. En una hora nos plantamos en las inmediaciones del Casetón de Andara y enfilamos el sendero que nos subiría al Collado Aldea. De aquí al Collado Tresmancondiu, fue un suspiro y a continuación la inevitable pérdida de altura para acceder a las Vegas de Andará, que en esta ocasión estaban preciosas, con un poco visto manto verde. El día se estaba comportando y a pesar de las nubes que no paraban, el cielo mantenía unos buenos retazos de azul.

Tras un pequeño descanso para reponer fuerza y agua, en la Fuente la Escalera o de Odriozola, iniciamos el último ascenso por la serpenteante antigua pista minera. Carrete, Mariano y Ángel habían apretado el paso ya en la salida, para poder hacer antes la Samelar y cuando estábamos llegando al Collado de San Carlos, bajaban ellos a nuestro encuentro. Como decía más arriba, tras tres horas de marcha, alcanzamos la cumbre del San Carlos o Sagrado Corazón, merced a una imagen instalada en la cumbre allá por el año 1900. En esta cumbre se celebra una romería todos los años acabados en cinco o en cero, y los romeros ascienden por la Canal de San Carlos.

Tras un descanso para reponer fuerzas y hacer las fotos de rigor, emprendimos el descenso al collado con unas amenazantes nubes ya sobre nuestras cabezas. La canal de San Carlos es un amplio callejón de piedras sueltas pero con un sendero muy practicable aunque algo resbaladizo a causa de la arenilla que lo forma. El sábado los restos de un nevero ocupaban el centro de la canal por donde baja el sendero, lo que nos obligó a hacer una pequeña travesía sobre la nieve, con un susto cuando Isa perdió pie y comenzó a deslizarse nevero abajo. Fueron unos pocos metros y todo quedó en un susto. Atravesado el nevero, una parte del camino se hizo algo más costosa ya que al perder el sendero el terreno se convierte en una pedrera con piedras de buen tamaño por las que se camina muy mal. Salvado este inconveniente, recuperamos el sendero y alcanzamos las praderas de Trulledes una hora después de abandonar la cumbre.

De la Majada de Trulledes parte una buena pero muy empinada pista, en la que no te puedes descuidar, pues es muy fácil dar con las posaderas en el suelo a causa de las piedras menudas y la inclinación. Luego nos adentramos en un bonito y espeso bosque de robles y yo al menos disfruté fotografiando y recogiendo algunas setas, de las que di buena cuenta al llegar a casa. Quizá la pista se nos hizo un poco larga pero hay que tener en cuenta que desde el Pico San Carlos hasta Argüébanes hay que salvar un desnivel de 1.741 metros. Cuando al fin alcanzamos las casas de este bonito pueblo montañés, seis horas y cuarto desde que iniciamos la ruta, quisieron caer algunas gotas, pero solamente fue un intento. De todos modos las cumbres de las que acabamos de bajar estaban completamente cubiertas de nubes que amenazaban con seguirnos canal abajo.

Para el próximo sábado tenemos una ruta de la que yo espero mucho y creo que no me defraudará. Es una dura ascensión de 1433 metros pero creo que con las mejores vistas del Urriellu que nunca podamos contemplar. Solo falta que el tiempo nos siga acompañando para que el día sea completo. La ruta a realizar es:

Poncebos ( 218 m) – Camarmeña (410 m) – Canal de la Bobia – Ondón (1.340 m) – El Cuetón (1.651 m) – Ostandi (1.408 m) – Dobriello (1.205 m) – La Maneda (1.018 m) – Portillo Busnuevu (970 m) – Llaneces (444 m) – Inguanzo (310 m).

Solamente deciros que ya hay mucha gente apuntada y que si os despistáis un poco os quedareis sin poder hacer esta preciosa ruta por las inmediaciones de los Picos de Europa.

lunes, junio 11, 2007

CONQUISTAMOS LA PEÑA TEN

A pesar de los malos augurios que los inefables hombres del tiempo daban para este sábado pasado y sobre manera en la Cordillera, los intrépidos andarines del Grupo de Montaña LAS XANAS, lograron poner a 23 de los componentes de la expedición en la cumbre de la grandiosa Peña Ten, venciendo el mal fario que pesaba sobre ellos cuando se arrimaban a las inmediaciones de Ponga.

El tiempo nos respetó y la tormenta hizo su aparición cuando nos encontrábamos en el autocar, ya de vuelta. Iniciamos la marcha con una cerrada niebla en las inmediaciones de La Uña. El camino hasta Valcosin lo hicimos sin apenas visibilidad, pero ya en la majada el cielo comenzó a abrirse y pudimos ver las dos grandes moles: Peña Pileñes y Peña Ten.

Cruzamos el arroyo de las Corvas y alcanzamos un sendero que nos situó a los pies de Ten, en una zona de praderas en la que hay dos cabañas. A la altura de la segunda cabaña cruzamos en diagonal a la izquierda los verdes campos, accediendo a un hombro ya a los pies de la roca. Aquí emprendimos la ascensión por una terraza que también en diagonal pero a la derecha (este), nos fue aupando hasta una primera campera en la que accedimos a un sendero que sube de oeste a este y que ya no abandonaremos hasta la cumbre. Aparecen los primeros jitos y el sendero nos lleva a un nuevo collado dando vista a la agreste cara este de Ten, con sus canchales de piedra. Ante nosotros, norte, se muestra la dura pendiente que aún nos resta por recorrer. La cresta de Ten es pindia pero los jitos y el sendero nos suben en zigzag. Después de tres horas y media de dejar el autocar, alcanzamos la cumbre de Peña Ten, coronada por un vértice geodésico. Senén se encontraba a mi lado cuando coronamos. Cansado como todos, pero feliz de la ascensión realizada.

Peña Santa nos hace un guiño y se queda medio difuminada por la neblina que hay a todo alrededor. Tiatordos, Maciedome y el Cordal de Ponga tienen algún reflejo de sol, pero durará poco. EL cielo comienza a cubrirse y nos ponemos en lo peor. Reponemos fuerzas, cubrimos la tarjeta y hacemos la foto, para iniciar rápidamente el descenso. La idea primera era la de continuar la cresta hacia el norte. Pero entre que el tiempo no parecía el mejor y que la cresta en algunos momentos podía ser un poco estrecha para alguno de los miembros de la expedición, optamos por iniciar el descenso por el canchal de piedra suelta de la cara este de la peña. Y Así lo hicimos; nos deslizamos alegremente por las piedras sueltas hasta ganar la base de Ten. ¡Están locos estos de la Xanas!

Pero alcanzamos nuestro objetivo que no era otro que acceder al Camino de Arcenorio, para lo que solamente fue seguir por las verdes y hoy preciosas praderas, cuesta abajo hasta dar con la pista que nos fue bajando hasta el pueblo de La Uña, donde dimos por concluida la ruta de hoy.

¡Hasta nos dio tiempo a cambiarnos antes de que empezase a llover! Luego veríamos por Soto y en las cercanías de Pendones, las cunetas llenas de granizos del tamaño de las avellanas.

Para la próxima semana tenemos una ruta por Picos. Es la segunda vez que la incluimos en el calendario, ya que el mal tiempo impidió que la pudiésemos hacer el año pasado. La ruta es:

Jito de Escarandi (1.322 m) – Casetón de Andara (1.725 m) – Pico del Sagrado Corazón (2,214 m) – Canal de San Carlos – Majada de Trulledes (1.451 m) – Argüebanes (473 m)

Ya estoy a la espera de vuestras llamadas. Os diré que tenemos pedido el autocar de 27 plazas y que una vez cubiertas, no habrá sitio para nadie más. No dejéis para mañana lo que podáis hacer hoy, so pena de quedaros en tierra.

martes, junio 05, 2007

UNA RUTA SIN LLUVIA

Por fin conseguimos hacer una ruta sin mojarnos. Aunque el día no fue todo lo bueno que se esperaba y fue muy malo para mí, la ruta mereció la pena. Iremos por partes.

Una ruta en la que nos cogió el toro, ya que la participación fue tan grande, para lo que tenemos de promedio, que el autocar de 21 plazas se nos quedó pequeño y hubo que utilizar un coche y un taxi para poder hacer el desplazamiento de los que no cogían en el bus. Pero por lo demás, todo fue bien. La ruta preciosa. El campo estaba vestido de primavera y el verde de la hierva, el amarillo de la retama y el gris de la piedra compaginaban estupendamente, acompañados del cantarín arrullo de las aguas del río al descender cuesta abajo.

Que poético me he vuelto. La ruta fue preciosa. Las vistas que tiene la Sierra de los Bígaros de la montaña somedana, son estupendas y muy largas. La subida es cómoda y su recorrido ya dije antes que muy gratificante. Realizamos un descenso vertiginoso, como siempre, machacando las rodillas, para a continuación comenzar el penoso ascenso de esos pocos metros que supone el Pico Las Piedras, pero que se nos hicieron eternos. Un pequeño descanso y un nuevo descenso a los Puertos de Cuevas, donde debemos dar las gracias a quien limpió el camino ya que de otra forma nuestro final de ruta hubiera sido épico. El valle y la cerrada foz que forma el río Cuevas estaba precioso, con un insultante color verde que solamente en esta época y en nuestra región, se puede ver.

La Focella, con sus casas y calles limpias y arregladas, fue un alivio tras el largo descenso. Un poco más y finalizamos la ruta en Páramo desde donde bajamos a comer a Teverga.

Un día guapo y gratificante para todos pero... de esta ruta no habrá fotos. Me explico. Saliendo de Torrestío hice dos fotos y en la tercera... se me averió la cámara. Avería que creo que es grave. Me apoderé de la cámara de Jesús pero algo falló y las fotos que creía haber grabado en mi tarjeta, no las puedo descargar. Posiblemente por no estar formateada para esa cámara. Lo extraño es que de las más de 100 fotos que hice, solamente puedo ver 9. El resto están negras. Negras como yo y... Bueno, son problemas míos que no tienen importancia.

El caso es que ya estamos en puertas de otra de las grandes cumbres de nuestra geografía: Peña Ten. La mole de Ten nos espera y nosotros esperamos que los malos augurios de tiempo que comienzan a aparecer para el fin de semana no se cumplan. Si el tiempo se revuelve para entonces, tendremos que pensar ya de una manera firme que tenemos un gafe muy fuerte con las tierras de Ponga. Esperemos que sea una equivocación como la del pasado domingo, que todos daban buen tiempo y luego vimos el sol casi de noche.

Abierto está el plazo para la ruta de Peña Ten, que realizaremos como sigue:

La Uña (1.180 m) – Valdosín (1.380 m) – Las Perdices (1.855 m) – Peña Ten (2.145 m) – Horcada la Vegadona (2.070 m) – Fonfría (1.648 m) – La Uña (1.180 m)

Apuntarse lo antes posible, que no pase como la semana anterior que se quedaron algunos sin poder hacer la ruta por falta de plazas. Espero vuestras llamadas.

lunes, mayo 28, 2007

OTRA VEZ EN PONGA Y... MAL TIEMPO

Como ya viene siendo habitual, nos fuimos a Ponga y el tiempo no acompañó para nada. Como ya sabéis, este sábado teníamos previsto hacer el Collau Zorro en pleno Cordal de Ponga. Pues no pudo ser. La espesa y húmeda niebla que nos recibió en el Cabañón y las previsiones meteorológicas que teníamos, nos obligaron a cambiar nuestras intenciones y lo que hicimos fue un paseo hasta Collado Granceno con una pequeña visita al Bosque de Peloño, que se encontraba espléndido y con un verdor maravilloso.

Visitamos el Roblón de Bustiello, un magnífico rebollo de gran altura y cuyo tronco pudimos abarcar entre cinco, extendiendo nuestros brazos a su rededor. Después de la pateada retornamos al Collado Granceno y bajamos paralelos al Sen de los mulos y el Peña Subes sin verlos en ningún momento debido a la espesa niebla y a la, fina unas veces y más gruesa en tras, lluvia que no paró de atormentarnos en todo el día. Bueno, miento, ya que cuando solamente nos quedaban un par de kilómetros para llegar a Puente Huera, dejó de llover y hasta pudimos ver las cumbres que nos rodeaban.

Una vez mas y ya van demasiadas, la climatología no nos permite disfrutar del concejo de Ponga y de sus caminos y cumbres, que yo considero uno de los más bonitos de Asturias en lo que a la montaña y el senderismo se refiere.

Pero las cosas son así y no vale darle vueltas. O lo tomas o lo dejas y nosotros no tenemos previsto dejarlo bajo ninguna circunstancia y ya estamos pensando en las próximas rutas. Por ello, quiero comunicaros que hay novedades de última hora en el calendario de este año.

La primera corresponde a un cambio en las fechas. La ruta por la Foces de Saolla, que en el calendario figura para el día 16 de Junio, la haremos el día 30 del mismo mes, por lo que la ruta de ese día, al Sagrado Corazón, la realizaremos el día 16.

16/6.- Jitu Escarandi – Casetón de Andara – SAGRADO CORAZÓN – Canal de San Carlos – Majada Trulliedes – Argüebanes. Salida: 7:00 de San Andrés. Dificultad (A)

30/6 – Orlé – La Felguera – Foz de Saolla – Les Cuerries – Puente Les Cuerries. Salida 7:00 de San Andrés. Dificultad (A).

La segunda variación del calendario, corresponde a la ruta del día 21 de Julio en la que tenemos previsto hacer un recorrido desde los Lagos a Vegarredonda y Vega de Ario con regreso a los Lagos.

Pues bien esa ruta quedará como sigue:

Día 21/7.- Les Valeres – Vegarredonda – Vega de Ario. Pernocta en el refugio de Vega de Ario.

Día 22/7.- Vega de Ario – Ostón – Canal de la Raya – Poncebos.

Por ello, necesito saber a la mayor brevedad posible, las personas que quieren hacer esta ruta, para poder hacer la reserva de plazas en el refugio de Ario.

Aclaradas estas cuestiones, pasamos a lo más inmediato, que no es otra cosa que la ruta del Próximo sábado que es la que os transcribo a continuación:

Torrestío (1.360 m) – Collado del Muñón (1.794 m) – Los Bígaros (2.037 m) – El Muñón (2.036) – Braña de la Mesa (1.660 m) – Pico Las Piedras (1.927 m) – Braña de Cuevas (1.150 m) – La Focella (1.070 m)

Ya estoy esperando vuestras llamadas y no lo dejéis para última hora que os podéis quedar sin plaza. Recordar que el tiempo tiene que mejorar.

lunes, mayo 21, 2007

LUCHANDO CONTRA LA ADVERSIDAD

¡Lo conseguimos!. Fue mayor nuestro empeño que las trabas que la climatología nos puso. Al igual que el año pasado, la niebla nos esperaba al inicio de las Foces del Burdiu. Ya salimos de Inguanzo acompañados de un pertinaz orvallo que no se separó de nosotros en todo el día. A punto estuvimos de cambiar la ruta pero al final nos decidimos a intentarla una vez más, sin mucha convicción y con la idea de hacer la foz de ida y vuelta.

Cuando llegamos al inicio de la foz, la niebla estaba más espesa que el año pasado y por momentos no llegábamos a ver el fondo de la garganta. El camino estaba “técnico” debido a la humedad y había que poner los cinco sentidos para no resbalar. Alcanzamos el collado que forma la vega de Sal de la Piedra por encima de la Fuente del Hombre Muertu y la niebla parecía aún más espesa. Aquí, además de recuperar las fuerzas empleadas en la dura subida, nos reunimos para dilucidad el rumbo que habríamos de tomar. Algunas voces, las menos optaban por retornar por el mismo camino por el que habíamos venido mientras que la mayoría parecía reacia al abandono. Al final se decidió intentar la búsqueda del camino que nos llevase a Arenas, ya que lo que sí que estaba decidido era no subir al Pico Coronas que considerábamos innecesario dadas las circunstancias.

Más o menos orientados y posicionados, comenzamos a caminar en ascenso, siguiendo un marcado sendero del ganado que teníamos a nuestra izquierda, este, y que considerábamos traería a las vacas posiblemente de la misma zona a la que nosotros queríamos llegar. La subida era dura y el inicio ya lo conocíamos, pues el año pasado habíamos estado allí. Estábamos subiendo por el Recuesto la Espina, por la ladera sur del Pico Coronas y dejando a la derecha los Jobos de Adabosos. Sabíamos que más arriba tenía que haber un collado y nos proponíamos alcanzarlo. Luego ya veríamos que se podía hacer. Y así fue. Unas vacas nos esperaban en lo alto del Collado La Maneda, 1100 metros, muy cerca de la cumbre del Coronas. Aquí descubrimos dos senderos bien marcados y en direcciones opuestas. Por nuestra derecha, sur, un camino se dirigía a las cabañas de Dubriello, por detrás de la Peña la Quima, mientras que el otro o la continuación del primero, se dirigía con rumbo norte a la izquierda de donde nos encontrábamos.

Ya más tranquilos, hicimos un pequeño descanso y en ello estábamos, cuando escuchamos unas voces que venían de la zona de la Peña la Quima. La niebla nos hacia ver sombras que se movían pero no legaba nadie. Al cabo de un rato, girando por la arista de la peña, aparecieron un matrimonio de pastores y sus dos jóvenes hijos. Con ellos se acabaron todas nuestras dudas. Efectivamente, nos encontrábamos en el buen camino y aunque ya no hacía falta, ellos nos sirvieron muy amablemente de guías, ya que iban para Inguanzo y tenían que hacer el mismo camino que nosotros.

Pasamos junto a una cabaña medio derruida a los pies del Pico Cananda y alcanzamos el collado que daba paso a la Vega Sal de la Piedra por el lado opuesto a donde nosotros habíamos llegado de las foces. El camino siempre bien marcado, comenzó un más marcado descenso con dirección norte, acercándose a una zona de peñascales y allí encontramos el Portillo Busnuevu que da paso a un nuevo sedo en el que un cierre de red metálica nos separa del abismo que se forma con las caidas de la Sierra Dobros hacia el Valle el Texu. El camino armado que sirvió de acceso a la mina allí existente, se retuerce en cerradas curvas en un prodigioso y cómo descenso.

Alcanzamos la pista y aquí nos despedimos de nuestros amables acompañantes y guías, no sin antes conversar con ellos sobre nuestros próximos planes por aquella zona ya que para el próximo mes tenemos la ruta entre Camarmeña e Inguanzo, con ascensión al Cuetón. Quedamos emplazados para vernos en esa zona, ya que los sábados nuestro amigo el pastor, los pasa cuidando el ganado. Tras despedirnos de ellos, continuamos el descenso por la amplia pista que en continuas revueltas acaba por acercarnos al Collado Humones desde donde enseguida damos vista a los tejados de Arenas de Cabrales, donde dimos punto y final a esta ruta que esperamos volver a repetir pero con buen tiempo, pues las vistas que tiene deben ser fabulosas.

Bueno, hoy me he extendido mucho aunque creo que merece la pena ya que la ruta lo vale. Pero esto no termina en las Foces del Burdiu y ya estamos preparados para ascender al pico Collau Zorro por las tierras de Ponga. La ruta para el próximo sábado es:

El Cabañón (915 m) – Les Bedules (1.083 m) – Biforcu (1.180 m) – Caldes (1.190 m) – Collada Caldes (1.397 m) – Collado Pumerin (1.515 m) – Collado Les Cabres (1.730 m) – Pico Zorru (1.841 m) – Collado Piesco – Las Fuentes (1.500 m) – La Bustariega – Sobrefoz (330 m)

Ya esta abierta la inscripción para esta ruta y os aviso que el autocar es de 21 plazas y ya tengo comprometidas 14. El que se descuide no sale en la foto.

lunes, mayo 07, 2007

Y SIEMPRE RETORNAMOS A PONGA

Este sábado repetíamos una de las rutas que más nos había gustado cuando la realizamos por primera vez hace unos cuatro años: de Puente Vidosa a Puente Huera, por la Senda del Cartero y el Sedo de Vibolines.

En esta ocasión no queríamos dejar de lado Peña Salón y también la incluimos en la ruta. Pero una cosa es lo que se propone y otra lo que se hace.

Dejamos el buen tiempo en Oviedo y según nos acercábamos a Puente Vidosa el cielo se tornaba cada vez más gris y oscuro. Tanto es así que cuando nos encontrábamos a la mitad del recorrido entre Vidosa y Biamón, en pleno Camino Degüera, hoy conocido como Senda del Cartero, comenzamos a sentir sobre nuestras carnes las primeras gotas de agua. La llegada a Biamón fue con el agua ya cayendo con ganas.

En este bonito y abandonado pueblo beyusco, medio derruido por la desidia de quienes deberían velar por el legado de nuestros ancestros, hoy es más interesante gastarse millones en el Museo Niemeyer, en Biamón, digo, con sus casas destartaladas y sus hórreos a dos aguas, decidimos, bajo la pertinaz llovizna, abandonar la idea de continuar por la Collada Nochendi a atravesar la Sierra del Toyu y continuamos camino por la pista que une este pueblo con el de Casielles. Desde el Collado la Iglesia, comenzamos a ascender por la amplia pista que va siguiendo los postes del tendido eléctrico y que llaman Camín del Llaciu, hasta dar vista a la Majada de Tuba y a la Peña Vibolines. Entre esta y Peña Salón, ya vamos viendo el Collado Boya Capiella hacia el que se dirige nuestra pista en múltiples revueltas. Desde el collado accedimos fácilmente a la cumbre de Salón donde nos recibió un gélido viento que nos obligó a parapetarnos cerca de los volados de la cima. Tras contemplar las abismales vistas de la peña y recuperar algo las desgastadas fuerzas, retornamos a la Boya Capiella, unos para bajar a Tuba y hacer el Sedo Vibolines hacia Viboli y los demás para descender primero al Collado Baxeñu y luego a Viboli Alto donde tomamos el Camín de la Peña o Sedo Vibolines pasando por la curiosa portilla colocada en la peña. Ni que decir tiene que la experiencia fue fantástica para los que realizaron este espectacular sendero por primera vez. De los diez que iban en mi grupo, solamente yo lo había hecho y si para mí era fantástico recordar aquella primera experiencia, para el resto era una continua sorpresa a cada paso que daban. Puestos ya en la pared, hasta a mí me costaba trabajo averiguar por donde continuaba la senda. En un pliegue de la roca parecía perderse toda posibilidad de continuidad. Las cabras sobre nuestras cabezas no nos daban tampoco tranquilidad. Pero si había salida. Un brusco giro a la izquierda y el camino seguía subiendo. Alguien por delante gritaba que se acababa el camino. Un nuevo cierre a la entrada de una cueva nos lo hacia creer. Pero atravesando la oquedad en la que sobre una lisa piedra se pude leer el año en el que fue abierto este camino, 1986, giramos a la derecha pisando sobre excrementos de cabra convertidos en tierra y salimos nuevamente al abismo sobre la Foz del Cándano. Ya queda poco para Tuba y desde esta majada en la que quedan un par de cabañas, abandonamos el precipicio y caminamos más tranquilos, primero por praderas y luego siguiendo el sendero entre árboles alcanzamos un collado desde el que ya vemos las casas de Casielles.

Ya en el Collau La Iglesia o Collau Caleyu, optamos por seguir hasta las abandonadas y medio derruidas cabañas de Caviella para bajar por el Camino de la Verganza hasta la carretera, completando así un magnífico día de monte por las tierras de Ponga, aunque el tiempo no se animó hasta última hora para hacernos más fácil la andadura.

Para el próximo sábado tenemos una interesante ruta por el Aramo, si los transportistas no lo evitan. Como todos sabréis, para el próximo día 9 está previsto el inicio de una huelga indefinida del sector del transporte, tanto de mercancías como de viajeros, con lo que nuestra salida al menos para el día 12 queda pendiente de dicho paro. De todos modos nosotros seguimos en el proyecto. Lo único que os pido es que el próximo día 11, viernes, llaméis a cualquiera de los teléfonos de contacto para tener datos reales sobre este tema. La ruta prevista es:

El Cabornin (690 m) – Majada de Utriel (900 m) – Cruz les Calzaes (1.100 m) – Cueña la Casa – Les Barroses (1.620 m) – La Foral (1.612 m) – Cueña les Vaques (1.500 m) – Cruz les Calzaes (1.100 m) – Majada de Utriel (900 m) – El Cabornin (690 m)

Espero vuestras llamadas.

lunes, abril 16, 2007

SENDERO “SALMONES ARRIBA”. PR-138

El pasado sábado, como ya habíamos anunciado al describir las rutas de este mes de abril, sustituimos la ruta prevista en el calendario para poder participar, junto con la FEMPA y el Ayuntamiento de Belmonte, en el VIII DIA REGIONAL DE SENDERISMO.

Realizamos un tramo, el PR-138, de la Senda de Gran Recorrido, GR-205, “VIA ESCRITA”, desde Belmonte a San Cristóbal, siguiendo las limpias aguas del Río Pigüeña. Pero que nadie se crea que fue hacer una pista y nada más. El recorrido es muy interesante y si algo le tenemos que achacar, es que es muy corto. Son unos 10 kilómetros de ruta pero por parajes muy bonitos e interesantes.

A la salida de Belmonte y nada más pasar el cementerio, abandonamos el asfalto para dirigirnos por una senda excavada en la piedra, a pasar el Escobiu, un estrechamiento que sufre el Pigüeña, a una buena altura, que hizo exclamar a Jovellanos allá por el 1792, “...llegan al final a cerrar una peña con otra, quedando solo en medio una estrechísima garganta,...”. Nosotros caminamos por un sendero bien protegido con barandas.

Abajo queda el río en un pequeño remanso de aguas color turquesa y enfrente, cual quijotescos gigantes, las aspas de los nuevos molinos de la energía eólica, nos hacen gestos desde los altos de la Sierra de Bejega. El sendero desciende igual que subió, por estrechos escalones tatuados en la roca, hasta alcanzar la orilla del Pigüeña en Courias d’Abaxu.

La senda circula a orillas del río, entre árboles y praderas. Sube y baja buscando los mejores pasos. Se acerca y hasta penetra en la antigua canal que llevaba el agua a la central de Selviella. Alcanzamos los restos de la central donde ahora parece que construyen un parador y continuamos hasta la cercana Área Recreativa de Las Llavanderas, donde la organización nos tiene preparado un tentempié y unos culines de sidra. El resto del camino hasta San Cristóbal, lo hacemos atravesando un bonito bosque de robles y castaños y por un sendero bien marcado que unas veces sube y otras baja, amoldándose a los pliegues del terreno.

En definitiva una buena y sencilla excursión, para un magnífico día de sol y de buena temperatura.

La vida continúa y para la próxima semana tenemos otra muy interesante ruta a caballo de los concejos de Laviana y Aller. A continuación os pongo los distintos pasos de la ruta, pero os tengo que decir, que aunque no está expresamente previsto, si el tiempo acompaña, ascenderemos a Peña Mea. Es lógico, pues desde la Collada del Gato, solamente restan 80 metros para alcanzar la emblemática cumbre. El recorrido es:

Pelúgano (575 m) – Barrucima (635 m) - La Vallina (665 m) – Grandegrande (1.000 m) – Ojo de Buey (1.374 m) – Collada El Gatu (1.487 m) – Peñas Negras (1.507, 1.531 m) – Collada La Pandiella (1.276 m) – Los Campechinos (850 m) - La Vallina (665 m) – Barrucima (635 m) - Pelúgano (575 m)

Está abierta la inscripción y ya estoy esperando vuestras llamadas. No os perdáis esta bonita ruta. Lo sentiréis, seguro.

lunes, abril 02, 2007

CAMINANDO POR LA NIEVE

Otra ruta sin concluir, pero mereció la pena. Llegamos a Soto de Sajambre con muy malos augurios en lo que a la climatología se refiere. Amenaza de lluvia, frío y hasta posibilidad de tormentas. Al poco de salir de Soto comenzamos a pisar nieve y ya no nos abandonó en todo el día. La subida a Vegabaño la realizamos sin mayores problemas salvo la abundancia de la nieve y con unas estupendas fotos del bosque del Monte Tremellosa completamente blanco En Vegabaño la nieve ya tenía un buen espesor y en algunos puntos llegábamos a medir más de medio metro.

Todo un manto blanco cubría las camperas de este bonito lugar, pero nos dio poco tiempo a disfrutar de ello, pues enseguida comenzó a nevar. Al principio con poca fuerza, pero poco a poco la cortina de copos de nieve se hacía más tupida. Ante estas condiciones, la mitad del grupo optó por iniciar el descenso por el mismo camino por el que habíamos llegado, mientras que el resto intentamos seguir un poco más.

Poco más pudimos subir. La nieve acumulada era mucha y a pesar de encontrarnos en el camino de las Senda La Jocica que baja a Carombo, era tal la cantidad de nieve, que Clemente, digo Clemente, no Carrete, se hundía hasta la rodilla. No quiero poner aquí hasta donde se hundía Carrete, por si lo leen los menores.

No nos quedó otro remedio que retroceder sobre nuestras huellas y bien hicimos, pues la nieve caía con más fuerza y acompañada de ventisca y como no, de tormenta. Al salir de Vegabaño, por dos veces sonaron truenos tras de nuestros pasos.

El descenso lo hicimos a Soto y desde este bajamos por la carretera a buscar el autocar, ya que la acumulación de nieve en la carretera de Soto, completamente limpia cuando subimos, era importante y no era cosa de poner en peligro a nadie.

Ya digo, que de todos modos, y pese a no poder realizar la ruta, todos quedamos contentos con la caminata hecha y las estupendas vistas que la nieve y el bosque nos depararon.

Para el próximo sábado tenemos la ascensión al Picu Michu desde el Puerto de San Lorenzo y descenso a Villarín, en la carretera de Saliencia. La ruta es la siguiente:

Puerto de San Lorenzo (1.349 m) – Piedraxueves (1.600 m) – El Michu (1.766 m) – La Falguera (1.240 m) – Villarín (870 m)

Los interesados en realizar esta ruta deben comunicarlo antes del próximo miércoles. Después de esa fecha no se asegura que queden plazas para poder realizar la ruta. Es una ruta sencilla y apta para todos los públicos. Así que no esperéis para apuntaros.

martes, marzo 27, 2007

LAS XANAS Y EL CUERA, NO SE LLEVAN BIEN

Como casi siempre, el Cuera no nos permitió realizar la ruta del sábado en su totalidad. Las inclemencias meteorológicas del día, no fueron suficientes para que al menos hiciésemos la ascensión que teníamos prevista a la Peña Morea, pero no pudimos ni intentar el Pico Liño ni tampoco continuar nuestra ruta descendiendo a la Borbolla como estaba previsto.

Comenzamos a caminar en Alles con agua y realizamos toda la ascensión lloviendo y con pocas perspectivas de poder alcanzar la cumbre debido a la niebla que por momentos nos cubría. La subida por la pista de Abandames no tiene ninguna dificultad a pesar de la nieve que pronto comenzamos a encontrar. Desde Abandames hasta la collada de los Llanos de Morea ya fue un poco más complicado el seguir el camino que poco a poco se va convirtiendo en un auténtico sedo. Algunas dificultades en zonas de pradera por su inclinación y lo resbaloso del piso, pero alcanzamos la collada sin ningún problema. Ascendimos a la cumbre del Morea sin ver el final, cubierto de niebla y fuimos recibidos por un frío ventarrón acompañado de lluvia que no nos permitió hacer la foto de cumbre en buenas condiciones. Casi lo único que se ve en ella son las gotas de agua depositadas en el objetivo de la cámara.

La cara norte estaba completamente cubierta de niebla y aunque en algún momento conseguimos ver un poco, no quisimos aventurarnos a un descenso que desconocíamos y sin visibilidad, para evitar problemas como los que ya nos tiene acostumbrados esta sierra.

No hubo suerte pero disfrutamos de todos modos de la montaña. Por afición que no sea. Ya estamos pensando en la siguiente ruta, en la que esperamos poder ver las nevadas cumbres del Cornión. Nos vamos a tierras leonesas para hacer la Cotorra de Escobaño. La ruta es sencilla y la comenzamos en Soto de Sajambre. Aquí tenéis el itinerario:

Soto de Sajambre (925 m) – Miraño (1.200 m) – Vegabaño (1.344 m) – Las Devasas (1.400 m) – Cotorra de Escobaño (1.518 m) – Vegabaño (1.344 m) – Collado Campullano (1.000 m) – Oseja de Sajambre (742 m)

Ya se encuentra abierto el plazo para solicitar la reserva del viaje. El que tarde se quedará sin sitio y no podrá hacer esta bonita ruta. Nos vemos.

martes, marzo 20, 2007

DE PENDONES A SOTO DE CASO, POR EL “MIRADOR” DE LA PEÑA LA QUEMADA

La Peña la Quemada o simplemente la Peña, al decir de las gentes de Pendones, es esa modesta montaña en la que se recuesta este bonito pueblo casín y que se encuentra rodeada de gigantes. De aquí el adjetivo de “mirador” que yo le doy.

La ruta de este sábado la realizamos entre Pendones y Soto, sin conocer muy bien la segunda parte y lo que nos podíamos encontrar y verdaderamente, mereció la pena esa incertidumbre, ya que lo desconocido resultó sumamente gratificante.

Iniciamos la ruta en las “calles” de Pendones, pasando bajo el depósito de agua y siguiendo las marcas del Sendero de Pequeño Recorrido AS-64 entre Pendones y Orlé, lo que nos facilitará el inicio del trayecto hasta coger la pista que sube por el Monte los Tamozos. Luego es todo seguir el camino principal hasta el Collau Xuacu, donde, junto a una cabaña, hay un cruce de camino. Allí iniciamos la subida a la sierra de la Peña de la Quemada, metiéndonos entre los árboles, hasta alcanzar la cresta, por la que caminamos contemplando en todo tiempo el Tiatordos y la puntiaguda imagen del Maciedome. Al fondo, tras un bosquecillo, se encuentra la cumbre de La Quemada y una balconada espléndida para contemplar una buena parte de la montaña asturiana. Al Tiatordos y Maciedome se les une la zona del Puerto de Tarna con el Abedular y el Remelende, y entre ambos, las crestas hoy nevadas del Macizo de Mampodre. Luego siguiendo con giro a la derecha, todas las cumbres de San Isidro, con el Cantu del Oso, el Viento, Cascayón, Torres, Corteguerón, etc., etc.

El tiempo parece no pasar en este magnífico “mirador”, pero continuamos camino. Hay que volver al Collau Xuacu y allí coger el camino que baja a la izquierda, para al poco abandonarlo para seguir por un sendero a la derecha, que nos permite faldear a media altura para llegar a la Collada donde retornamos a la pista junto a una casa. Luego siguiendo esa pista y girando luego a la derecha, comenzamos a subir al Collau Degollada, donde el campo visual se abre a las laderas que bajan del Requexon de Valdunes y la Senda, por la Vega Llagos. Bajando de esta vega, ya vemos la pista que debemos coger para traspasar la feraz foz del Regueru Anciu con dirección a Bezanes. Poco Antes de este lugar cogimos una senda que partía a la derecha y por ella sin mas problemas, alcanzamos el pueblo de Soto, donde nos esperaba el autocar, después de 5 horas de tranquilo caminar.

Una ruta que recomiendo a todo el mundo por su belleza y sencillez siempre que el tiempo sea bueno para poder disfrutar de las estupendas vistas que no me canso en repetir, que esta ruta tiene.

Pero ya tenemos que empezar a pensar en la próxima ruta. Para el sábado día 24, nos encaminaremos a tierras de Peñamellera Alta, para atravesar el Cuera y terminar en tierras de Llanes. La ruta es:

Alles (276 m) – Llabandanes (650 m) – Doña Toba (670 m) – Braña de Liño (1.050 m) – Pico Liño (1.178 m) – Laguna de Liño – Llanos de Morea (888 m) – Pico Morea (1.101 m) – Braña Coteru el Espinu (754 m) – Braña Vieja (400 m) – La Borbolla (100 m).

Una buena ruta para ver el mar desde las alturas, al tiempo que conocemos un poco la siempre extraña sierra del Cuera. No dejes para mañana lo que debes hacer hoy. Llama pronto y no te quedaras sin sitio para poder hace esta nueva ruta. Espero vuestras llamadas.