14-12-2013
Un día entrañable. Siempre poner
el Belén tiene la virtud de devolvernos por un rato a la inocencia. Así que,
agradecidos por el buen y soleado día vamos a Piñeres a desayunar. Luego
volvemos a Cabañaquinta para subir la Collaona y empezar nuestra ruta prevista.
Como las cosas se suelen torcer solas tuvimos un pequeño incidente de tráfico
con un todoterreno que bajaba. No pasó nada grave pero el coche y el autocar
necesitaron un pequeño planchado. Carretera estrecha y autocar grande, siempre
han sido dos realidades poco compatibles. Total que estuvimos unos tres cuartos
de hora parados haciendo de guardias de tráfico para permitir la circulación en
uno y otro sentido.
Cuando ya arreglado el papeleo
correspondiente pudimos continuar, subimos hasta La Colladona. Equipados como
para una invernal partimos por el sendero que parte junto a la columna del
tendido eléctrico. Faldeando pronto llegamos a la pista que sigue hasta la
Collada Palmellín. La abandonamos ya cerca del final para subir por los riscos
de la Mota Traveseru. Con una vista sensacional de las nevadas cumbres de la
cordillera, del valle de Moreda y del Estorbín, junto a la vecina Peña Mea,
dando cara también a los valles que circundan a Pola de Laviana, procedimos a
desembalar el belén artesanal, primorosamente elaborado por Emilio, que está
hecho todo un artista. Luego procedimos a instalar la cabañita en la que se
alojan las pequeñas figuras de tal modo que queden al abrigo de la nieve.
Después del forcejeo con las lajas de piedra y finalmente conseguida la
instalación de este simpático belén que lleva impreso el escudo del G:M Las
Xanas, cantamos un par de villancicos con más dedicación que buen afinamiento.
Todo va bien y seguimos a Lito, huido de estos pequeños precipicios, buscando
un lugar al sol junto a una cabaña, lo más cerca posible de la pista.
Por fin podemos celebrarlo y por
arte de magia empiezan a salir de los zurrones mazapanes, turrones y botellas
de El Gaitero, famosa en el mundo entero. Con enfriador propio y todo, que el
agua de la fuente está bastante fría, brindamos con calor y arrobo en las
mejillas deseando a todo el mundo felicidad a raudales, deseo que por otro lado
no nos sale nada caro y nos hace quedar hasta bien. Luego todos en buena
armonía, cargados de buena voluntad, que es lo que hay que tener abundante
estas fechas, seguimos pista para abajo hasta Llevinco donde nos espera otro
autocar de Jano, ya que el anterior no podía circular al atardecer con un faro
un poco tuerto. Como el restaurante de Casa Menéndez está ocupado nos buscamos
la vida encontrando un bar de Cabañaquinta donde nos dejan terminar de comer, o
empezar con la merienda, y eso que muchos contábamos que en lo de seguir
comiendo hoy ya estábamos despachados. Pero en fin se hizo un esfuerzo y
acabamos con exquisitas viandas navideñas y suculentas partes del gocho celta,
el que todavía tuvo estómago para ello.
Buen día, portal de belén muy
bonito, buen humor en general, y otro magnífico día de monte, (cinco horas en
total) que nos sentaron de maravilla. Todo sea por mantener la línea en estas
entrañables fiestas. La próxima semana tenemos una clásica del grupo por
terrenos de Quirós y Proaza: El desfiladero de las Xanas, para subir a la Rebollá y de ahí al Pico Cutiay y
bajar luego al bonito de verdad, mirador de la Encina con vistas al desfiladero
del río que nos ha dado nombre y fama. Y
deseando, de parte de todos los que estuvimos este memorable día, MUY FELICES
FIESTAS A TODOS LOS QUE NO PUDIERON ESTAR CON NOSOTROS, termino esta
croniquilla un tanto pillado por el tiempo. Lo dicho, a pasarlo muy bien.
FRESINES
No hay comentarios:
Publicar un comentario