miércoles, diciembre 12, 2012

LARGO Y AGRADABLE PASEO POR LA RUTA DE LAS ERMITAS



8 de diciembre de 2012

Después de la actividad interrumpida por la feliz Cena de Hermandad, en la que celebramos estar bastante unidos y tal y tal, volvemos a estar en activo y con mono de monte. Hoy es fiesta religiosa en España. Nada menos que la patrona de la gloriosa Infantería. No podemos por menos que efectuar una ruta en peregrinaje por las ermitas del concejo de Cangas del Narcea. Y son unas cuantas.

Empezamos por llegar al pueblo de Trasmonte. No poca hazaña para un autocar mediano como el nuestro. Por cierto que nos cruzamos con uno bien grandes que debe de venir de la misma zona de Gillón. Subida tras subida y rampa tras rampa, acabamos llegando a Trasmonte. Pueblo bien curioso y arreglado. La mayoría no lo conocíamos. La ruta está señalada con postes y coincide con el PR-203. Área fundamentalmente ganadera a tenor de las muy trabajadas tierras para obtener forraje. Por la parte alta del pueblo se sale a la pista que sin dejar de subir poco a poco alcanza la cuerda de la Sierra del Pando, nombre perfectamente puesto porque por pandonas andaremos todo el día. Se ven restos de nieve en las cunetas. El aire es frío y la marcha rápida para no perder calor.

Muy pronto damos con la primera y encalada ermita de la Magdalena. Todas las que vamos a encontrar hoy, incluida ésta obedecen al mismo esquema constructivo: una planta pequeña, tejado a tres aguas, orientación hacia el sur y una amplia antojana a la entrada. La puerta es pequeña y la vista angosta. Pero esta cuidada y limpia. Nos llama la atención el arco de madera que sujeta la obra en su parte delantera: es una viga de castaño con la forma natural apuntada casi en perfecto semicírculo. Lo que significa que se buscó y rebuscó por el bosque hasta encontrar un tronco de la forma. En este caso el órgano hace a la función.

Seguimos la embarrada pista. ¿Por qué yo me mancho las perneras y Luis y Miguel llegan como si se hubieran paseado por la calle Uría? Algún día tendré que fijarme en el truco que emplean para no ser unos “porcelinos”. Tenemos a la vista la Laguna Noceda. Es pequeña y coqueta y refleja en sus aguas las cumbres nevadas del fondo. Un bello espectáculo. Si miras hacia atrás destaca magnífico el picudo triángulo del Canietxas que no pudimos subir este otoño desde Monasterio de Hermo. También entre jirones vertiginosos de nubes aparece y desaparece el Cueto de Arbás en una imponente mole que se separa de la hendidura de la carretera de Leitariegos.

Poco después la nieve comienza a ser más abundante. Aunque está en charcos las rodadas de algún vehículo han dejado su profunda huella. Encontramos también la laguna Caldevilla, más pequeña, pero formando un gran humedal alrededor.  Ahora ya en franco ascenso nos desviamos ligeramente a la derecha para comenzar la ascensión al Pico el Cuervo. Pasa una moto quad, conducida por el que yo creo un majadero porque logra atascarla en la nieve y la intenta desatrancar acelerando más y más. Cuando giramos la última vuelta del pico todavía se les ve a la pareja clavados en el medio blanco y acelerando, acelerando...

Mientras la de la chaqueta naranja butano, recién estrenada, y por cierto, bien bordada con el entrañable nombre de LAS XANAS, está llegando al pico, yo me entretengo siguiendo unas huellas ya bastante desdibujadas, pero con dedos visibles, que yo presupongo de oso. Pero vaya usted a saber. Si los osos ya deberían estar en su cueva soñando con la primavera.

Hacemos alto en el pico. Las bufandas subidas, que el aire es frío. Bueno, Pablo no; sigue en mangas de camisa. Luego dicen que cuál será la causa del calentamiento global. Unas pocas viandas un par de fotos y a seguir. Queda mucho. Ahora por la derecha, al otro lado de la carretera del puerto está nevadísimo el Rabo de Asno. Suben masas de vapor por nuestra izquierda. Da la impresión de que está lloviendo hacia Tineo.
Encontramos la capilla de San Gervasio. También está encalada y es muy elegante. Seguimos descendiendo por la pista, descenso muy, muy suave. La ermita de San Pelayo está en un paraje perguapu. Rodeada de verdor. Con un banco circular y su buena fuente, la construcción es de piedra de la zona en lajas superpuestas que es lo que uno supone que va a ver en el sur occidente, cerca del linde con Galicia. Nos impresiona la pequeña estatua del Santo con sus coloretes y todo. Pero hay que decir que la propia iglesia tiene un tamaño muy proporcionado, todo su interior es muy adecuado, no hay ningún elemento que distorsione. Las andas del santo están preparadas para procesionar en su romería. Hay que decir, según he leído, que esta serie de ermitas se ponían en las cumbreras, relativamente lejanas de los pueblos a las que pertenecen, porque facilitaban el acceso desde las dos vertientes de la montaña, pudiendo así encontrarse los ganaderos de todos los alrededores para celebrar sus fiestas.

Largo se está haciendo ya el camino. Está casi tan duro como el asfalto por la helada, el ganado y algún que otro vehículo a motor. Para alivio nuestro otra ermita, desviándonos algo a la derecha. La de San Cipriano, que es santo muy principal. El cordal es divisoria de aguas del impetuoso Narcea y del río Naviego. Se ha despejado el cielo del todo. Tenemos al este un pico muy cónico al que trepa una carretera circunvalándolo, como de cuento. ¿Es el Acebo? Sí, el Santuario mariano está en la otra cara, pero se ven clarísimos los extremos de los pinos que rodean la iglesia. Manolo, si estuvieras aquí con nosotros cuánto habrías disfrutado. Por cierto nos alegra mucho tu mejoría.

Ya se puede ver Cangas y sus  alrededores a vista de pájaro. Un largo descenso que a través del bosquecillo nos deja en el barrio alto de El Caserín. Todavía los que no han tenido bastante se acercan a la ermita del Carmen. El río burbujea con frígidas aguas, en las que algunos lavan sus maltrechos pies.

Nos vamos a Penlés a comer. Nos tienen reservado un comedor en el que nuestras pobres viandas se conservan muy bien a causa del frío. El vino tiene aquí un bouquet enternecedor. Soñando en como haríamos para formar un Belén viviente, esta vez sin burra (yo me remendé, yo me remendaba...) ni otros bichos, que hoy se quedaron en casa, por miedo a los fríos, se nos fue pasando el tiempo y tuvimos que salir pitando para casita que estaba casi cumplido el tiempo del autobús.

Próximo sábado: Belén de Cumbres por el Plantón, la cascada de Buanga y el Castiellu, donde colocaremos nuestro “Belén de Cumbres”. Terreno conocido. Guían las gentes de San Andrés. Que pongáis calefacción en la cumbre, que si no, no vamos. Luego bajaremos a comer a Trubia, pasando por Perlavia y siguiendo el camino conocido como “La Ruta del Oso”. Tras la comida, el autocar no s llevará a San Andrés para que los que quieran, puedan asistir al cabo de año de nuestro siempre añorado Jorge Pablo. Esta pequeña tristeza no nos empañará la celebración, antes al contrario celebraremos en unión y compañía nuestra hermandad, y brindaremos con cava asturiano por los que están y por los que no. Como dice Francisco Javier Lavin: ¡¡Vivan Las Xanas!! Y los xanos, añado yo.

FRESINES

           

No hay comentarios: