7 de enero de 2012
Paramos en Lugones para completar el autocar que hoy va prácticamente lleno. Se ve que la gente tiene ganas de monte, de salir de casa y de quemar los excesos de calorías que la sucesión de fiestas nos dejan. Nos saludamos con la emoción del reencuentro felicitándonos el año. Ya en Pola de Siero, en la zona del Rebollar, próxima a la Piscina Municipal empezamos esta ruta que nos tomamos como un amable paseo. Subimos hasta el barrio de La Cuesta donde un panel informativo marca la ruta AS-216.
Una vez que llegamos al primer cruce nos metemos a la derecha por un camino que baja hacia el Lugarín, grupo de casas en medio de praderías muy cuidadas. Subimos hasta Samartino. Seguiremos caminando hasta El Tochal, una zona de arbolado, y tras pasarlo, salimos a la carretera que a su vez va a salir a la llamada AS-248, pero nosotros no saldremos de ésta, sino que nos desviaremos por un camino a la derecha para llegar hasta La Ería, que cuenta con una buena área recreativa.
Giramos a la izquierda en el siguiente cruce, en el que empieza una pequeña ascensión. Dejamos a un lado una pequeña plantación de árboles autóctonos y seguimos subiendo hasta culminar un pequeño repecho, tras el cual ya se podemos divisar el Picu Castiellu y nuestro objetivo de hoy: la Peña Careses. La sucesión de intercesiones es interminable pero afortunadamente la ruta está muy bien señalizada y en pocos puntos dudamos por donde seguir.
Después de caminar un rato en llano tiramos por una de las dos bifurcaciones, en este caso la más larga para dar un poco de empaque a esta sencilla excursión . Cruzamos el arroyo de Villanueva y atravesamos un bosque de castaños. Estamos en Careses que cuenta con fincas cuidadísimas con antiguos aperos de labranza engalanados. Bien por los vecinos del pueblo. Ahora girando al Oeste tenemos delante el largo peñón en forma de barco invertido. Hay que acertar con el sendero de subida. Nos aproximamos para ello hasta la boca del túnel. Túnel que nunca conoció ferrocarril alguno en sus entrañas, pero que sirve de guarida “casi natural” a una familia de murciélagos. Las chicas no se animan a entrar por su oscura boca, por si acaso.
Comenzamos la ascensión al principio suave, pero poco a poco más pindiosa. El día está espléndido y sobra ropa. Si a esto unimos el deslizante barro durante casi toda la subida la consecuencia es que sudamos copiosamente. El intenso olor de los eucaliptos nos reconforta. El fuego traidor dio buena cuenta de la ladera y a pesar de todo sobrevivieron unos cuantos pinos con la corteza negra. Hoy las terribles procesionarias del pino son la mayor amenaza de estos árboles. La subida es más larga de lo que pensábamos pero por fin hacemos cumbre. La vista es muy buena hacia Siero porque la cordillera esta velada por una densa nube. Al este el pico Fario en el que estuvimos hace un año pisando abundante nieve. Media hora en el pico, las fotos de rigor (hoy contamos con una super-cámara, mayúscula de verdad). Bajamos entre cotoyas por el mismo itinerario para retomar por la Fuente de les Xanes el camino de vuelta.
Algo cansadillos de tanta vuelta y revuelta agradecemos por fin un tramín de llanada. Falsa impresión: el camino empieza a subir de manera continua pillándonos a traición cuando ya nos veíamos a punto de llegar. Pasamos junto al cartel que indica “el mirador de Ordiales”. Pasada La Cerra y sus amables canes seguimos con más o menos fortuna las continuas señales de Gran Recorrido. Algunos con menos porque se equivocan e intentan atajar por las praderías, unos auténticos “pisapraos”.
Con buena conversación se hace más corto el camino y casi enseguida estamos junto al panel informativo y bajando por las caleyas de Les Casuques (llaman la atención el número de casas abandonadas) Bajamos por la carretera conocida, admiramos los corredores labrados de El Rebollar, y cruzando la carretera de Santander estamos en el mercado de ganado con más hambre que Carpanta. Bajamos a comer junto a la estación del Feve en Lugones, que poco a poco se está convirtiendo en nuestra segunda sede. Sólo hace falta que los de Lugones y Lugo de Llanera pongan más montañas alrededor.
Ya inaugurada la temporada, estrenando el nuevo y flamante calendario color verde esperanza, queremos mandar a Manolo un mensaje de ánimo y superación pues queremos contar pronto con él.
La ruta de la semana que viene es la de Taxa – Cueiro – Picu Redondu- Vicenturu- Campiello en el concejo de Teverga.
Recordar que estos días estamos tramitando la licencia federativa de este año. Daros prisa para poder presentar todas juntas.
FRESINES
Paramos en Lugones para completar el autocar que hoy va prácticamente lleno. Se ve que la gente tiene ganas de monte, de salir de casa y de quemar los excesos de calorías que la sucesión de fiestas nos dejan. Nos saludamos con la emoción del reencuentro felicitándonos el año. Ya en Pola de Siero, en la zona del Rebollar, próxima a la Piscina Municipal empezamos esta ruta que nos tomamos como un amable paseo. Subimos hasta el barrio de La Cuesta donde un panel informativo marca la ruta AS-216.
Una vez que llegamos al primer cruce nos metemos a la derecha por un camino que baja hacia el Lugarín, grupo de casas en medio de praderías muy cuidadas. Subimos hasta Samartino. Seguiremos caminando hasta El Tochal, una zona de arbolado, y tras pasarlo, salimos a la carretera que a su vez va a salir a la llamada AS-248, pero nosotros no saldremos de ésta, sino que nos desviaremos por un camino a la derecha para llegar hasta La Ería, que cuenta con una buena área recreativa.
Giramos a la izquierda en el siguiente cruce, en el que empieza una pequeña ascensión. Dejamos a un lado una pequeña plantación de árboles autóctonos y seguimos subiendo hasta culminar un pequeño repecho, tras el cual ya se podemos divisar el Picu Castiellu y nuestro objetivo de hoy: la Peña Careses. La sucesión de intercesiones es interminable pero afortunadamente la ruta está muy bien señalizada y en pocos puntos dudamos por donde seguir.
Después de caminar un rato en llano tiramos por una de las dos bifurcaciones, en este caso la más larga para dar un poco de empaque a esta sencilla excursión . Cruzamos el arroyo de Villanueva y atravesamos un bosque de castaños. Estamos en Careses que cuenta con fincas cuidadísimas con antiguos aperos de labranza engalanados. Bien por los vecinos del pueblo. Ahora girando al Oeste tenemos delante el largo peñón en forma de barco invertido. Hay que acertar con el sendero de subida. Nos aproximamos para ello hasta la boca del túnel. Túnel que nunca conoció ferrocarril alguno en sus entrañas, pero que sirve de guarida “casi natural” a una familia de murciélagos. Las chicas no se animan a entrar por su oscura boca, por si acaso.
Comenzamos la ascensión al principio suave, pero poco a poco más pindiosa. El día está espléndido y sobra ropa. Si a esto unimos el deslizante barro durante casi toda la subida la consecuencia es que sudamos copiosamente. El intenso olor de los eucaliptos nos reconforta. El fuego traidor dio buena cuenta de la ladera y a pesar de todo sobrevivieron unos cuantos pinos con la corteza negra. Hoy las terribles procesionarias del pino son la mayor amenaza de estos árboles. La subida es más larga de lo que pensábamos pero por fin hacemos cumbre. La vista es muy buena hacia Siero porque la cordillera esta velada por una densa nube. Al este el pico Fario en el que estuvimos hace un año pisando abundante nieve. Media hora en el pico, las fotos de rigor (hoy contamos con una super-cámara, mayúscula de verdad). Bajamos entre cotoyas por el mismo itinerario para retomar por la Fuente de les Xanes el camino de vuelta.
Algo cansadillos de tanta vuelta y revuelta agradecemos por fin un tramín de llanada. Falsa impresión: el camino empieza a subir de manera continua pillándonos a traición cuando ya nos veíamos a punto de llegar. Pasamos junto al cartel que indica “el mirador de Ordiales”. Pasada La Cerra y sus amables canes seguimos con más o menos fortuna las continuas señales de Gran Recorrido. Algunos con menos porque se equivocan e intentan atajar por las praderías, unos auténticos “pisapraos”.
Con buena conversación se hace más corto el camino y casi enseguida estamos junto al panel informativo y bajando por las caleyas de Les Casuques (llaman la atención el número de casas abandonadas) Bajamos por la carretera conocida, admiramos los corredores labrados de El Rebollar, y cruzando la carretera de Santander estamos en el mercado de ganado con más hambre que Carpanta. Bajamos a comer junto a la estación del Feve en Lugones, que poco a poco se está convirtiendo en nuestra segunda sede. Sólo hace falta que los de Lugones y Lugo de Llanera pongan más montañas alrededor.
Ya inaugurada la temporada, estrenando el nuevo y flamante calendario color verde esperanza, queremos mandar a Manolo un mensaje de ánimo y superación pues queremos contar pronto con él.
La ruta de la semana que viene es la de Taxa – Cueiro – Picu Redondu- Vicenturu- Campiello en el concejo de Teverga.
Recordar que estos días estamos tramitando la licencia federativa de este año. Daros prisa para poder presentar todas juntas.
FRESINES
1 comentario:
Saludos, solamente dos lineas para daros las gracias por la acogida que me brindasteis el pasado sabado en mi primera salida con el grupo, espero que sea la primera de un buen puñado de ellas.
Un abrazo a todos.
Juan
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