martes, julio 21, 2009

LA MONTAÑA PALENTINA QUE PERTENECE A CANTABRIA

Por una vez, y sin que sirva de precedente, abandonamos nuestro área de expansión para adentrarnos en tierras palentinas, que por cierto, están muy lejos. Y encima no son de Palencia.

Tras un gran madrugón, salimos a las 5 de la mañana de San Andrés, emprendimos viaje pasando por el Puerto de Tarna a tierras leonesas y atravesando posteriormente por el embalse de Riaño, para coger la carretera que se dirige a Santander por el Puerto de San Glorio. Tras cuatro horas de viaje, con una parada técnica de 20 minutos, llegamos a destino.

San Glorio nos recibió con un airecillo helado, no en vano en la madrugada tuvieron una temperatura de cero grados y los campos estaban blancos de la helada. Sin más nos pusimos en marcha hacia el sur, dejando a nuestras espaldas el Coriscao y la carretera que se dirige al Mirador del Oso en el Collado Llesba. Atravesamos las praderas que nos separan de Los Campanarios, un grupo de cumbres que tenemos de frente formando una muralla herbosa. Un marcado sendero primero, y algunos jitos más adelante, nos indican los mejores pasos para llegar a un collado y posteriormente atravesar el Portillo de las Yeguas, un apretado paso junto a la base pétrea del Pico las Tetas (2.108 m), al que algunos ascendimos.

Las vistas son estupendas. A nuestra espalda y separados por la sierra del Coriscao, aparecen los Urrieles y Andara en todo su esplendor. Distinguimos perfectamente la zona de Collado Jermoso con la Palanca y el Llambrión. Mas a la derecha la inconfundible pirámide del Tesorero nos da paso a los Horcados Rojos y la masa de cumbres de la que destaca Peña Vieja. Tras de ella, Torrecerredo y más a la derecha el vaso de la cara sur del Urriellu y por delante Collada Bonita. Un poco más a la derecha Peña Castil. Luego la gran depresión del Duje y los Puertos de Áliva que separan el Central del Oriental, donde destacan sus cumbres principales, el Cortés y la Morra de Lechugales y otras de menor envergadura pero igual de reconocibles, como la Rasa de la Inagotable con su inconfundible forma.

De las Tetas bajamos directamente a las inmediaciones del redondeado Pico Robadoiro que dejamos a nuestra izquierda para alcanzar el collado del mismo nombre. Toda esta última parte casi en llano, con el fin de ir recuperando fuerzas para lo que nos esperaba más adelante. Ante nosotros ya tenemos presente lo que resta de camino y la dureza que tiene. Enfrente, una pindia ladera nos espera para poder subir a los Altares (2.407 m), primer valuarte importante del día. A nuestra derecha se extiende el bonito y fértil Vega del Naranco, otro punto de acceso desde Llánaves de la Reina, que vemos al fondo. Por la izquierda el Valle de Cubil del Can y enfrente, nuestro camino.

No queda más que apretar los dientes y ascender por el lomo. No hay pérdida. El sendero a veces y los jitos nos marcan el camino a seguir. Al final, la única dificultad del trazado. Llegando arriba y poco antes de coronar, hay que fijarse en las trazas del terreno y algunos jitos para encontrar el mejor paso. Un corto canalizo primero, seguido de una vira horizontal a la derecha después, nos acercan a un canal de roca por el que tenemos que ascender ayudándonos de las manos. La única dificultad que tiene es que al subir, por la derecha tenemos las caídas hacia la Vega del Naranco. No hay peligro inminente, pero si hay que poner cuidado en la maniobra. Es más la impresión que el peligro real.

Superado este punto, ascendemos lo que nos queda para coronar los Altares, que realmente no es una cumbre en si. Es el comienzo de una alargada cresta que se dirige primero al sur, para girar al este y alcanzar la cumbre del Tres Provincias (2499 m), Lugar en el que convergen los límites territoriales de las provincias de león, Cantabria y Palencia.

Cuando nos acercábamos al tres Provincias, las nubes que comenzaron cubriendo los Macizos Central y Oriental de picos, nos alcanzaron y comenzaron a jugar con nosotros. Tan pronto veíamos como dejábamos de ver la cercana ya, cumbre de Peña Prieta. Tras un pequeño descanso, el primero que realizamos desde que salimos de San Glorio, reanudamos la marcha, descendiendo al este por un marcado sendero que serpentea por la cresta para descender algo más y reunirse con el camino algo más ancho, que viene del otro lado del Tres Provincias, ya que no es necesario ascender para poder ir a Peña Prieta.

Enseguida alcanzamos la cumbre señera de la Cordillera Cantábrica, con la niebla entrando y saliendo. Las vistas desde esta atalaya son casi las mismas que veníamos teniendo según ascendíamos. Solo al sur cambian algo y ese algo se llama el Curavacas, Espigüete y Pico Murcia. También podemos contemplar las lagunas de Peña Prieta al norte y la de Fuentes Carrionas, madre del Río Carrión al sur.

Como parece imposible recuperar las vistas a causa de las nubes que no hacen más que correr y después de un buen descanso, iniciamos el descenso por el mismo camino dejando a la izquierda la cumbre sur o Peña del Infierno, para dirigirnos a la base del Tres Provincias donde abandonamos el sendero para coger otro menos marcado que sale a la izquierda y que discurre por la ladera sur del pico, dirigiéndose al collado del Alto de las Fuentes Carrionas, que está situado entre las Agujas de Cardaño y el Tres Provincias.

En este punto nace una canal pedregosa que desciende vertiginosamente y en la que hay que tener especial cuidado con no resbalar. El descenso no tiene pérdida ni desviaciones posibles y los jitos que lo jalonan nos ayudan a seguir por el mejor camino. Descendemos dejando a nuestras espaldas las verticales y enmarañadas Agujas de Cardaño, murallón infranqueable que cierra por el norte el Valle de las Lomas. Al sur y muchos metros más abajo vemos nuestro camino hacia Cardaño.

Finalizado el largo descenso, alcanzamos las cuencas del Lago de las Lomas y unas cuantas lagunas menores. Es una bonita zona a la que llega un camino bien señalizado, que parte de Cardaño de Arriba y que es muy transitado todo el año. Por la izquierda, este del Lago de las Lomas discurre este camino que continúa descendiendo, ahora con menos inclinación, atravesando zonas de pasto, hasta alcanzar un pequeño puente sobre el Arroyo de las Lomas, que da paso a una pista por la que en algo más de una hora alcanzamos nuestra meta final en Cardaño de Arriba, acompañados todo el resto del viaje por el cantarín murmullo del arroyo.

Una bonita y entretenida ruta en la que se disfruta de estupendas vistas de Picos y de la montaña palentina y que nos llevó unas siete horas y media, con pocas paradas.

Para el sábado día 25, festividad de Santiago Apóstol, tenemos una ruta por Picos en la que atravesaremos de lado a lado el Macizo Central o de los Urrieles. Desde la cantabra estación del teleférico de Fuente De, partiremos para subir a El Cable, donde iniciaremos la ruta con final en Poncebos, pasando por Vega Urriellu y descendiendo a Bulnes por Camburero y Balcosín. La ruta que queremos hacer es:

El Cable (1.834 m) – Horcadita de Covarrobres (1.925 m) – La Vueltota (1.960 m) – Collado de Horcados Rojos (2.344 m) – Jou de los Boches (2.100 m) – Garganta de los Boches (2.148 m) – Jou Sin Tierre (1.982 m) – Garganta del Jou Sin Tierre (2.082 m) – Refugio de Vega Urriellu (1.953 m) – Canal de Camburero – Majada de Camburero (1.300 m) – La Garganta (1.100 m) – Canal de Balcosín – Voluga de Castisierra (800 m) – Bulnes (647 m) – Puente Colines (580 m) – Canal del Tejo – Puente del Jardu (250 m) – Puente La Jaya (220 m) – Poncebos (La Trapa) (218 m)

Como no pude por motivos de fuerza mayor, poner esta descripción antes, os puedo decir que tengo ya 26 inscritos para esta ruta. Lo que quiere decir que si hay más interesados en hacerla, deberían comunicármelo lo antes posible, para cambiar de autocar, pues tengo reservado el de 29 plazas. Así que ya lo sabéis: si queréis hacer la Travesona del Central con Las Xanas, tenéis que aros prisa para apuntaros o quedaréis en tierra. Espero vuestras llamadas.

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