lunes, febrero 02, 2009

UNA RUTA POR LA COSTA MAS ORIENTAL

La ruta por la costa, desde Bustio a Pendueles, estuvo pasada por agua en su primera parte. Después de un viernes muy bueno, con ascenso de temperaturas y hasta sol, el sábado amaneció lloviendo y gris; como dijo Fernando, había una sola nube, pero llegaba desde Castropol hasta Bustio, al menos.

Armados de paraguas y chubasqueros, iniciábamos una vez más la ruta con la esperanza de que en algún momento dejase de llover. Salimos de Bustio por la calle en la que hay un cartel que anuncia el itinerario del puerto y al poco nos encontramos con el cartel anunciador de la ruta un poco deteriorado. Pasando por debajo de un puente, caminamos por una carretera que abandonamos en la primera bifurcación, para continuar por una amplia pista a la izquierda, que va paralela a la vía del FEVE. La pista empieza a empinarse dando vista en lo alto a Pimiango. A la izquierda, en el otro extremo del amplio valle vemos Columbres y distinguimos la Quinta Guadalupe, ahora convertida en Archivo de Indianos.

Encontramos un cruce con un indicador a Pimiango y a la Cueva del Pindal apoyado en la maleza. Seguimos la indicación por el camino que sale a la derecha y nos adentramos en un bosque de ocalitos por una buena pista. Estamos por las estribaciones del Pico Cañón al que no subimos a causa del mal tiempo. No para de llover.

Cuando llegamos a la parte alta de este muro que nos separa de la costa, la vista se abre y aparece el mar. También vemos que tenemos Pimiango a menos de un kilómetro a nuestra izquierda, pero nosotros seguimos a la derecha para bajar al Monasterio de Tina. La pista desciende con fuerte inclinación. Están hormigonándola y de momento solo tiene varios tramos terminados. Desembocamos en otro bosque de ocalitos, pero antes pudimos contemplar la parte alta del faro de San Emeterio. Siguiendo por el bosque llegamos a la entrada de las ruinas del Monasterio de Tina. La portada principal con su espadaña, un arco de la nave central y la zona del altar mayor con la girola, son los únicos restos que quedan de lo que fue el monasterio. En los alrededores las ruinas de otros edificios escondidos en el espeso y antiguo bosque de encinas. Poco más allá, se termina la tierra en un salto al vacío para llegar al mar. Es la agreste costa del Oriente de Asturias.

Abandonamos Tina por el camino que ahora desciende en fuerte inclinación para cruzar un arroyo que se encamina al mar, tras caer en cascada lamiendo la roca. Toca ahora ascender lo que habíamos bajado y enseguida comenzamos a ver a nuestra derecha la silueta de la ermita de San Emeterio o Santu Medé, casi tapada por los árboles. Se encuentra en la Campa San Emeterio muy cerca de la Cueva del Pindal, donde duerme el sueño de los siglos el mamut del corazón rojo, junto a otras representaciones de animales.

Dejamos la Campa San Emeterio por la carretera que a la derecha se dirige al faro y seguimos en ascenso a la izquierda para llegar al mirador del Pico de Pimiango desde el que podemos contemplar una bonota vista de la costa hacia Llanes. A nuestras espaldas, sur, se encuentra el pueblo de Pimiango al que llegamos en poco tiempo.

Ahora abandonamos momentáneamente la costa para descender por la carretera que une Pimiango con la N-634 y hacia ella nos dirigimos. En el lugar de El Peral, justo junto al restaurante Junco, cruzamos la carretera mencionada y pasando por detrás del restaurante llegamos a la carretera RD-3, después de pasar ante la ermita de El Cristo. Seguimos por esta carretera a la izquierda ascendiendo a una lomera que nos permite contemplar buenas vistas de la Sierra del Cuera y los campos y pueblos que descansan a los pies de sus laderas. Pasamos junto a un lujoso hotel, cuatro estrellas, con campo de golf y continuamos camino hasta llegar a un camino a la derecha que pasa por las cuadras del Aixa y Serra, para descender al pueblo de La Franca en la carretera antes mencionada. No cruzamos la carretera y seguimos las marcas del Camino de Santiago por una pista de tierra que cruza un puente sobre el Rio Cabra y en el segundo cruce, seguimos a la derecha por un camino que llega a la N-634, que cruzamos en las inmediaciones de Santiuste. Retrocedemos unos cuentos metros por la carretera en dirección a La Franca, este, para cruzar sobre el túnel del FEVE y acceder a las praderas que nos separan de la costa.

Ya no nos resta más que seguir pegados al borde costero, librando las cotoyas que cubren los campos abandonados. Una vertical muralla nos separa del mar que ruge en el fondo del acantilado. Aquí y allá, huecos en el terreno nos recuerdan las formaciones típicas de esta s costas, los bufones por los que el mar deja escapar sus lamentos en los días de mar embravecido. Hoy se encuentra más calmado, pero no es óbice para que en una de estas grietas, muy cerca de Cobijero, el aire impulsado por el agua el mar, bufa al salir a la superficie.

Cobigero. La playa interior de Cobigero, al igual que su homónima Gulpiyuri, esta en las cercanías de Naves, es un fenómeno natural digno de ser contemplado. Hoy la pequeña dársena de arenas y cantos rodados, se encuentra sin agua. La marea baja la deja en secano, pero no es disculpa para no echarle una mirada. Por el norte, el paso natural para poder continuar hacia Buelna y Pendueles, se realiza sobre el Puente Caballo. Un puente de roca que tenemos que contemplar descendiendo al otro puente más cercano a la playa. Desde este lugar podemos darnos realmente cuenta de la formación geológica que es el Puente Caballo y su bonita fotografía con el mar cubriendo su arco.

Cruzado el puente accedemos a Canales, un entrante de mar que forma una pequeña piscina antes de la Ensenada de Buelna. Enseguida llegamos a la Playa de Buelna donde contemplamos la curiosa figura del Picón, una roca que parece querer salir volando como un cohete. Bordeando la playa seguimos por la pista cruzando por La Atalaya para desviarnos un poco a la derecha y poder contemplar desde las alturas la Playa de Pendueles con sus dos picones para no ser menos que Buelna.

Ya se percibe el final de la ruta. Nos acercamos a Pendueles pasando junto a un antiguo muro hasta llegar a lo que debió de ser un palacio, hoy completamente en ruinas. Allí nos esperaba el autocar.

Para el próximo sábado día 7 tenemos ruta por el Camin Real en su último tramo en Grado. Iremos desde Las Cruces a Grado pasndo por los lugares que a continuación enumero:

Las Cruces (626 m) – Los Lodos (593 m) – La Cabaña (560 m) – Pico Grande (813 m) – Llano Grande (717 m) – Los Llagunales (680 m) – Alto del Pedroiro (788 m) – Moutas (533 m) – El Putril (522 m) – Santa Cristina (446 m) - Picalgallo (185 m) - Grado (49 m)

Ya estoy a la espera de vuestras llamadas.

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