Comenzamos Nuevo año y nuevo calendario de rutas y no con muy buen pie. El día amanece lloviendo pero según nos acercamos a nuestro punto de inicio en Llanes, va mejorando. Al menos no llueve, pero las nubes bajas y la humedad nos acompañaran todo el día.
El autocar nos deja en Venta del Probe, junto a Puente Nuevo y comenzamos a caminar por la carretera en dirección a Los Callejos, cuyas casas vemos sobre un altozano. Sin querer decir que ese era nuestro camino, al llegar a la entrada del pueblo tomamos un ancho camino a la izquierda, que bordea una tapia de hormigón que cierra una finca. Seguimos las indicaciones del GPS pero que no coinciden con la descripción de La Curuxa, según la cual hay que entrar en el pueblo y tomar un camino junto a la iglesia.
Dejamos un camino a la izquierda que se dirige a una cabaña y continuamos en ascenso bordeando un prado con algunas otras cabañas diseminadas. Según los carteles que nos encontramos, estamos en el Camino Bonito o Camino de la Regatina. Nos adentramos en un bosque de ocalitos y proseguimos por una buena pista que ser bifurca a la izquierda descendiendo para atravesar u arroyo. Aquí se cierra la pista aunque sabemos que por encima nuestro continúa otra a la que buscamos la manera de acceder. Peleando con la maleza y la madera cortada medio podre, conseguimos alcanzar la otra pista y comenzamos el descenso por ella.
Pero la pista llega a las inmediaciones del Río de San Miguel y no hay puente. Mientras algunos buscan un puente para vadear el río, la mayoría ya se descalzó para cruzarlo. Solo unos pocos decidimos dar marcha atrás por un prado hasta las inmediaciones de una casa junto a la que encontramos un paso sobre el río, hecho de troncos y sin barandilla, pero que nos sirvió para alcanzar la carretera muy cerca del cruce que se dirige a Ardisana y al lado de la ermita de San Miguel.
Por la carretera con dirección oeste nos acercamos a Riocaliente, un bonito pueblo de casas cuidadas y con algunas estatuas de madera como La Manona en la carretera y La Castañera en medio del pueblo. Seguimos por la carretera hasta el cercano pueblo de Mestas, donde, al lado del Hotel Benzua, sale una carreterita que se dirige al pueblo de Teyeu, pasando al lado del Molino del Esplon. Por aquí comenzamos a ver las marcas roja y blanca de un GR que nos acompañará el resto de la ruta. Después de Teyeu la carreterita se convierte en pista y continúa en llano al lado del Río Piedrafita. Pasamos junto a una nave amplia en una zona bastante embarrada y nos adentramos en una zona donde en otros tiempos debió haber un bosque de pinos. Ahora solo quedan algunos diseminados.
Seguimos un buen camino sin pérdida posible y poco después de cruzar un arroyo sobre unas grandes piedras en su lecho (también hay un tronco a modo de puente), comenzamos a ascender hacia el Collado Vega del Puerto. El camino se convierte en una calzada romana bien empedrada y en estupenda conservación. Alcanzamos un primer collado, Muesca del Acebal, por el que nos adentramos en un intrincado mundo de valles que se entrecruzan y que nosotros no podemos situar debido a la escasez de visibilidad a causa de las nubes que amenazan con descender aún más. Seguimos el camino por la ladera que se descuelga hacia el Reguero del Acebal, hasta alcanzar una zona con algunos árboles y ya en la parte alta de la sierra, en la que abandonamos el camino que continúa, para auparnos a las praderas del Collado de la vega del Puerto.
A pesar de que la niebla prácticamente nos tapa, se hace necesario un descanso, pues la cuesta es dura y llevamos todo el día sin parar. La ruta es larga y teníamos que alcanzar el collado lo antes posible. Ahora solo nos queda descender hacia Cuerres. Para ello descendemos del collado por la parte opuesta a la que llegamos sin un camino definido al principio, pero es todo seguir la riega para encontrarlo, al principio un estrecho sendero, que poco a poco se irá convirtiendo en camino ancho y también empedrado en muchos de sus tramos. Descendemos rápido y comenzamos a ver las luces de Cuerres entre los árboles. Las marcas del GR nos indican que debemos seguir a la izquierda en descenso, pero ese camino se encuentra medio cubierto por la maleza, con lo que decidimos seguir a la derecha en ascenso hasta alcanzar la carretera que de Cuerees se dirige a Llenín.
Ya por la carretera descendemos con el arroyo de Piedrafita a nuestra izquierda hasta Llenín, atravesando el pueblo y saliendo en dirección a Tárano, dejando por la izquierda la carretera que se dirige a la AS-114, entre Mestas de Con y Corao. Nuestro camino pica hacia arriba y aún lo sigue haciendo cuando pasamos de Tárano. La carretera pista sigue ascendiendo hasta una casa que vemos a los pies del Cerro Iguedo que es el coronado por unas antenas que bordeamos dejándolo a nuestra izquierda. Ya desde la casa, la pista-carretera comienza un fuerte descenso que en poco tiempo nos lleva a Corao Castillo, pequeño pueblo en el que hay hasta cuatro casonas señoriales.
Seguimos descendiendo y llegamos a la carretera AS-114 que debemos atravesar para finalizar la ruta en el pueblo de Corao. Junto a la iglesia nos espera el autocar, después de 5 horas y 45 minutos, para recorrer alrededor de 20 kilómetros. Una bonita ruta a la que le faltó el aliciente del buen tiempo, para poder contemplar las hermosas vista que según algunas descripciones tiene.
Para el próximo sábado día 10 tenemos ruta en Peñamellera para visitar el Cuera una vez más. Nos vamos a la capital del concejo, Alles, para subir al Pico Morea y descender al pueblo llanisco de La Borbolla. La ruta a seguir es:
Alles (263 m) – Llabandames (640 m) – Cagigu la Campuca (800 m) – Llanos de Morea (891 m) – Pico Morea (1.002 m) – Llanos de Morea (891 m) – Caserio Roncadas (454 m) – El Jardón (326 m) – La Braña (198 m) – Gancioso (138 m) – El Prado (204 m) – La Borbolla (218 m)
Ya está abierto el plazo de inscripción para esta ruta. Los que queráis hacerla, no os demoréis demasiado pues os podéis quedar sin plaza. Espero vuestras llamadas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario