Fue bonita y entretenida la ruta por tierras piloñesas que realizamos el pasado sábado. Hicimos un montón de picos, piquinos para algunos, pero que sirven para ir cogiendo ese punto de forma que nos será muy necesario más adelante.
La subida desde Omedal, menos mal que nos subió el bus hasta Omedal, fue más dura de lo que parecía. Un camino empedrado y muy pindio, que no daba descanso alguno. Desde la Collada el Sellón ya fue algo más suave, aunque fue un continuo tobogán al hacer casi todo el recorrido por la cresta del cordal.
El descenso.... de Las Xanas. Una ancha pista de una antigua mina, que pronto se convirtió en una maraña de árgumas, palos, piedras y muchos espinos que nos reactivaron la circulación de todo el cuerpo. Cuando creíamos que ya era el final de la pista, nos metimos en un callejón sin salida con un buen desnivel en una especie de torrentera o tobogán. Encontramos el resto de la pista aún más llena de maleza y al fin pudimos salir a la carretera.
Para la próxima semana, el Pico Aguión. Una ruta con muy buenas vistas de la Asturias central, desde la cumbre. El itinerario es:
La Mortera (420 m) – Espiniella (700 m) – Venta Las Cruces (702 m) – Peñas del Obispo (902 m) – PICO AGUION (927 m) – Las Gallinas (700 m) – Ardesaldo (610 m)
Un final feliz para los amigos de la buena comida casera. En la antigua Casa Floro se come bien por buen precio. Así que el que no quiera cargar con la comida ya lo sabe.
Yo no puedo ir, pero espero que lo paséis muy bien y que el tiempo os acompañe.
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